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5. Energía y ADN

EL ADN

“El nombre de Dios est√° escrito en el ADN de cada una de nuestras c√©lulas: Dios est√° en nuestro interior‚ÄĚ.Gregg Bradden

El ADN humano, ¬Ņes como un super-Internet biol√≥gico?

En efecto, parece que el ADN humano es como un super-Internet biol√≥gico. Las √ļltimas investigaciones cient√≠ficas rusas explican fen√≥menos como la clarividencia, la intuici√≥n, los actos espont√°neos y remotos de sanaci√≥n, la curaci√≥n misma, t√©cnicas de afirmaci√≥n, las auras de luz alrededor de las personas, como en los maestros espirituales, tal como pude verse en m√ļltiples pinturas, o la influencia de la mente en patrones clim√°ticos. En un informe de la tercera conferencia anual de la International Society for the Study of Subtle Energies and Energy Medicine [Sociedad Internacional para el Estudio de las Energ√≠as Sutiles y para la Medicina Energ√©tica], los cient√≠ficos han demostrado que la fuerza invisible de la emoci√≥n cambia realmente la mol√©cula f√≠sica del ADN. Gregg Braden, dise√Īador de sistemas aeroespaciales y ge√≥logo jefe de Phillips Petroleum, conocido por estudiar la interrelaci√≥n entre el mundo de la ciencia y el mundo espiritual, nos dice que un estudio basado en rigurosas pruebas con personas capaces de controlar sus emociones, as√≠ como con un grupo de control sin ninguna formaci√≥n especial, indicaba que ¬ęlas personas entrenadas para generar sentimientos de amor profundo eran capaces de provocar un cambio intencional en la conformaci√≥n del ADN¬Ľ.

Asimismo, Gregg Braden afirma que  ‚ÄúCualidades emocionales espec√≠ficas, producidas a voluntad, determinaron en qu√© grado y hasta qu√© extremo estaban enrolladas las dos cadenas de la mol√©cula de la vida. Hemos visto que gen√©ticamente nuestro ADN cambia con las frecuencias que producen nuestros sentimientos, y c√≥mo es que las frecuencias energ√©ticas m√°s altas, que son las del Amor, impactan el ambiente de una forma material produciendo cambios no s√≥lo en nuestro ADN, sino en el ambiente que nos rodea‚Äú.

La sustancia del ADN vivo (en el tejido viviente, no en el in vitro) siempre reaccionar√° a los rayos l√°ser modulados con el idioma e incluso con ondas de radio, si se usan las frecuencias apropiadas. Esto explica cient√≠ficamente las razones por las  que la hipnosis y la auto-aceptaci√≥n pueden tener fuertes efectos en los humanos y sus cuerpos. Es completamente normal y natural para nuestro ADN reaccionar al lenguajeMientras los investigadores occidentales recortan genes individuales de los hilos de ADN y los insertan en otra parte, los rusos trabajaron con mucho entusiasmo en dispositivos que pueden influir en el metabolismo celular a trav√©s de frecuencias de radio y luz convenientemente moduladas .

Tal como hemos dicho al inicio, el ADN humano es como unsuper-Internet biol√≥gico. La √ļltima investigaci√≥n cient√≠fica rusa explica fen√≥menos como clarividencia, intuici√≥n, actos espont√°neos y remotos de sanaci√≥n, la curaci√≥n misma, t√©cnicas de afirmaci√≥n, las auras de luz alrededor de las personas (como en los maestros espirituales, tal como pude verse en m√ļltiples pinturas), la influencia de la mente en patrones clim√°ticos y mucho m√°s. Hay evidencia, adem√°s, para un nuevo tipo completo de medicina en que el ADN puede ser influenciado y puede ser reprogramado con palabras y frecuencias, sin recortes invasivos, reemplazando genes individuales.

Solamente el 10% de nuestro ADN se usa para construir proteínas. Es este subconjunto de ADN que es interesante para los investigadores occidentales y está siendo examinado y categorizado.

El otro 90% era considerado ‚ÄúADN basura‚Äú. Sin embargo, los investigadores rusos convencieron que la naturaleza no es tonta, y ling√ľistas y genetistas se unieron en una aventura para explorar ese 90% de ‚ÄúADN basura‚Äú. Sus resultados, y conclusiones son absolutamente revolucionarios.

Seg√ļn ellos, nuestro ADN no s√≥lo es responsable de la construcci√≥n de nuestro cuerpo, en base a un modelo, sino que tambi√©n sirve como almacenamiento de datos y comunicaci√≥n.

Los ling√ľistas rusos encontraron que el c√≥digo gen√©tico, sobre todo en el aparentemente in√ļtil 90%, sigue las mismas reglas que todos nuestros idiomas humanos. Con este fin, ellos compararon las reglas de sintaxis (la manera en que se re√ļnen las palabras para formar frases y oraciones), de sem√°ntica (el estudio del significado en formas de lenguaje) y las reglas b√°sicas de gram√°tica.  Encontraron que los alcalinos de nuestro ADN siguen una gram√°tica regular y poseen reglas como nuestros idiomas. As√≠ que los idiomas humanos no aparecieron por coincidencia, sino que son un reflejo de nuestro ADN inherente.

Pjotr Gariajev y sus colegas tambi√©n exploraron la conducta vibratoria del ADN.  (Nota de Laura: Ac√° no vamos a revisar el tema tan apasionante del origen de la vida. Darwin y teor√≠a de la evoluci√≥n , donde el tema del ADN y la ‚Äúprimera Informaci√≥n creadora de la vida‚ÄĚ estaba en primera plana, vamos a avanzar a las √©pocas actuales, donde creemos que la informaci√≥n es capaz  de producir cambios en el ADN, que lleven a saltos evolutivos)

Actualmente los investigadores del origen de la vida consideran que el problema del origen de la informaci√≥n biol√≥gica (b√°sicamente el ADN, el ARN y las prote√≠nas)es el problema central al que se enfrentan. Sin embargo, el t√©rmino ‚Äúinformaci√≥n‚ÄĚ puede referirse a varios conceptos distintos. El objetivo es evaluar distintas explicaciones sobre el origen de la informaci√≥n biol√≥gica, especialmente la adecuaci√≥n de las explicaciones de la qu√≠mica naturalista evolutiva en relaci√≥n al origen de la informaci√≥n biol√≥gica espec√≠fica, tanto si se basan en el ‚Äúazar‚ÄĚ o en la ‚Äúnecesidad‚ÄĚ, o en ambos. Y el actual estado de conocimiento apunta al dise√Īo inteligente como mejor explicaci√≥n y m√°s adecuada con respecto al origen de la informaci√≥n biol√≥gica espec√≠fica. Las categor√≠as de ‚Äúazar‚ÄĚ y ‚Äúnecesidad‚ÄĚ son √ļtiles para comprender la historia reciente de la investigaci√≥n del origen de la vida. Hasta mediados del siglo XX, los investigadores se apoyaron principalmente en teor√≠as que se centraban en el papel creativo de los eventos aleatorios, el ‚Äúazar‚ÄĚ,  vinculados con ciertas formas de selecci√≥n natural. Y posteriormente los te√≥ricos se han centrado en las leyes o propiedades deterministas de la autoorganizaci√≥n o de la ‚Äúnecesidad‚ÄĚ f√≠sico-qu√≠mica.

Pero, ¬Ņqu√© es lo que conocemos del ADN? El √°cido desoxirribonucleico, frecuentemente abreviado como ADN, es un √°cido nucleico que contiene instrucciones gen√©ticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos conocidos y algunos virus, y es responsable de su transmisi√≥n hereditaria. El papel principal de la mol√©cula de ADN es el almacenamiento a largo plazo de informaci√≥n. Muchas veces, el ADN es comparado con un plano o una receta, o un c√≥digo, ya que contiene las instrucciones necesarias para construir otros componentes de las c√©lulas, como las prote√≠nas y las mol√©culas de ARN. Los segmentos de ADN que llevan esta informaci√≥n gen√©tica son llamados genes, pero las otras secuencias de ADN tienen prop√≥sitos estructurales o toman parte en la regulaci√≥n del uso de esta informaci√≥n gen√©tica.

Los maestros esotéricos y espirituales han sabido durante mucho tiempo que nuestro cuerpo es programable a través del idioma, las palabras y el pensamiento. Esto ha sido ahora científicamente comprobado y explicado. Claro que la frecuencia tiene que ser la adecuada. Y esto es por qué no todos tienen éxito por igual o no pueden hacerlo siempre con la misma fuerza. La persona individual debe trabajar en los procesos internos y madurez para poder establecer una comunicación consciente con el ADN. Los investigadores rusos trabajan en un método que no depende de estos factores, pero que dará resultado, con tal de que se use la frecuencia correcta. Pero mientras más altamente desarrollada sea la conciencia de un individuo, habrá menos necesidad de cualquier tipo de dispositivo. Uno puede lograr estos resultados por uno mismo y la ciencia finalmente parará de burlarse de estas ideas, confirmando los resultados. Y no termina aquí.

Los cient√≠ficos rusos tambi√©n averiguaron que nuestro ADN puede causar patrones perturbadores en el vac√≠o, produciendo de este modo agujeros de gusano magnetizados. Los agujeros de gusano son equivalentes microsc√≥picos a los llamados puentes de Einstein-Rosen, en la vecindad de agujeros negros, que son remanentes de estrellas gigantes rojas. √Čstas son conexiones de t√ļneles entre √°reas completamente diferentes en el universo, a trav√©s de los cuales puede trasmitirse informaci√≥n fuera del espacio y tiempo. El ADN atrae estos pedazos de informaci√≥n y los pasa a nuestra conciencia. Este proceso de hipercommunicaci√≥n es muy eficaz en un estado de relajaci√≥n. Estr√©s, preocupaciones o un intelecto hiperactivo previenen unahipercommunicaci√≥n exitosa o bien la informaci√≥n se distorsiona y se vuelve in√ļtil.

En f√≠sica, un agujero de gusano, tambi√©n conocido como un puente de Einstein-Rosen y en las traducciones espa√Īolas ¬ęagujero de lombriz¬Ľ, es una hipot√©tica caracter√≠stica topol√≥gica de un espacio-tiempo, descrita por las ecuaciones de la relatividad general, la cual es esencialmente un ¬ęatajo¬Ľ a trav√©s del espacio y el tiempo. Un agujero de gusano tiene por lo menos dos extremos, conectados a una √ļnica ¬ęgarganta¬Ľ, pudiendo la materia ‚Äėdesplazarse‚Äė de un extremo a otro pasando a trav√©s de √©sta. Hasta la fecha no se ha encontrado ninguna evidencia que el espacio-tiempo conocido contenga estructuras de este tipo, por lo que en la actualidad son s√≥lo una posibilidad te√≥rica.

(Nota de Laura: Sin embargo Jean Pierre Garnier Malet toma la Paradoja de Einstein-Rosen, y dice que la resuelve a partir de la Ley de Desdoblamiento del Tiempo y del Espacio)

El primer cient√≠fico en advertir de la existencia de agujeros de gusanos fue Ludwig Flamm en 1916. En este sentido la hip√≥tesis del agujero de gusano es una actualizaci√≥n de la decimon√≥nica teor√≠a de una cuarta dimensi√≥n espacial que supon√≠a -por ejemplo- dado un cuerpo toroidal en el que se pod√≠an encontrar las tres dimensiones espaciales com√ļnmente perceptibles, una cuarta dimensi√≥n espacial que abreviara las distancias, y as√≠ los tiempos de viaje. Esta noci√≥n inicial fue plasmada m√°s cient√≠ficamente en 1921 por el matem√°tico Hermann Weyl en conexi√≥n con sus an√°lisis de la masa en t√©rminos de la energ√≠a de un campo electromagn√©tico a partir de la teor√≠a relativista de Albert Einstein en 1916. En la actualidad la teor√≠a de cuerdas admite la existencia de m√°s de 3 dimensiones espaciales, pero las otras dimensiones espaciales estar√≠an contractadas o compactadas a escalas subat√≥micas (seg√ļn la teor√≠a de Kaluza-Klein) por lo que parece muy dif√≠cil o casi imposible aprovechar tales dimensiones espaciales ¬ęextras¬Ľ para viajes en el espacio y en el tiempo.

El t√©rmino ¬ęagujero de gusano¬Ľ fue introducido por el f√≠sico te√≥rico estadounidense John Wheeler en 1957 y proviene de la siguiente analog√≠a, usada para explicar el fen√≥meno: imagine que el universo es la c√°scara de una manzana, y un gusano viaja sobre su superficie. La distancia desde un lado de la manzana hasta el otro es igual a la mitad de la circunferencia de la manzana si el gusano permanece sobre la superficie de √©sta. Pero si en vez de esto, cavara un agujero directamente a trav√©s de la manzana la distancia que tendr√≠a que recorrer ser√≠a considerablemente menor, recordando la afirmaci√≥n que dice ¬ęla distancia m√°s cercana entre dos puntos es una l√≠nea recta que los une a ambos¬Ľ. Los agujeros de gusano de Lorentz, conocidos como agujeros de gusano de Schwarzschild, o puentes de Einstein-Rosen, son nexos que unen √°reas de espacio que puede ser modeladas como soluciones de vac√≠o en las ecuaciones de campo de Einstein, por uni√≥n de un modelo de un agujero negro y un modelo de un agujero blanco. Esta soluci√≥n fue hallada por Albert Einstein y su colega Nathan Rosen, que public√≥ primero el resultado en 1935. Sin embargo, en 1962, John A. Wheeler y Robert W. Fuller publicaron un art√≠culo demostrando que este tipo de agujero de gusano es inestable, y se desintegrar√≠a instant√°neamente tan pronto como se formase. Antes de que los problemas de estabilidad de los agujeros de gusano de Schwarzschild se hiciesen evidentes, se propuso que los qu√°sares pod√≠an ser agujeros blancos, formando as√≠ las zonas terminales de los agujeros de gusano de este tipo, sin embargo investigaciones m√°s recientes descartan a los qu√°sares como equiparables a los agujeros blancos.

Los agujeros de gusano del intra-universo conectan una posici√≥n de un universo con otra posici√≥n del mismo universo en un tiempo diferente. Un agujero de gusano deber√≠a poder conectar posiciones distantes en el universo por plegamientos espaciotemporales, permitiendo viajar entre ellas en menor tiempo del que tomar√≠a hacer el viaje a trav√©s de espacio normal. Los agujeros de gusano del inter-universo asocian un universo con otro diferente y son denominados ¬ęagujeros de gusano de Schwarzschild¬Ľ. Esto nos permite especular si tales agujeros de gusano podr√≠an usarse para viajar de un universo a otro paralelo.

Otra aplicación de un agujero de gusano podría ser el viaje en el tiempo. En ese caso sería un atajo para desplazarse de un punto espaciotemporal a otro diferente.. Se cree que los agujeros de gusano son una parte de la espuma cuántica o espaciotemporal. Los agujeros de gusano atravesables de Lorentz permitirían viajar de una parte del Universo a otra de ese mismo Universo muy deprisa o permitirían el viaje de un Universo a otro. Los agujeros de gusano conectan dos puntos del espacio-tiempo, lo cual quiere decir que permitirían el viaje en el tiempo así como también en espacio.

En la naturaleza, la hipercomunicaci√≥n ha sido aplicada exitosamente durante millones de a√Īos. El flujo organizado de vida en los estados de los insectos lo demuestra. El hombre moderno conoce esto a un nivel mucho m√°s sutil, como ‚Äúintuici√≥n‚Äú. Pero nosotros, tambi√©n, podemos recobrar su uso completo. Podemos ver un claro ejemplo en la naturaleza. Cuando una hormiga reina est√° espacialmente separada de su colonia, la construcci√≥n a√ļn contin√ļa fervorosamente y seg√ļn el plan. Sin embargo, si la reina muere, se detiene todo el trabajo de la colonia. Ninguna hormiga sabe qu√© hacer. Al parecer, la reina env√≠a los ‚Äúplanes de construcci√≥n‚ÄĚ a distancia, v√≠a conciencia grupal. Ella puede estar tan lejos como quiera, con tal de que est√© viva.

La hipercommunicaci√≥n del ser humano se encuentra m√°s a menudo cuando uno, de repente, encuentra acceso a informaci√≥n que est√° fuera de la base del conocimiento consciente.

Tal hipercommunicaci√≥n es, entonces, experimentada como inspiraci√≥n o intuici√≥n. El compositor italiano Giuseppe Tartini, por ejemplo, so√Ī√≥ una noche que un diablo se sentaba a su lado en la cama tocando el viol√≠n. La ma√Īana siguiente Tartini pudo anotar exactamente la pieza de memoria y la llam√≥ la Sonata del Trino del Diablo. Durante a√Īos, un enfermero de 42 a√Īos so√Ī√≥ con una situaci√≥n en la que √©l estaba enganchado a una especie de CD-ROM de conocimiento. Se le transmiti√≥ conocimiento comprobable en todos los campos imaginables, lo cual √©l pod√≠a recordar por la ma√Īana. Hab√≠a tal cantidad de informaci√≥n que parec√≠a que una enciclopedia entera se le hab√≠a transmitido por la noche. La mayor√≠a de los datos estaban fuera de su base de conocimiento personal y alcanzaba detalles t√©cnicos sobre los que √©l no sab√≠a absolutamente nadaCuando ocurre esta hipercommunicaci√≥nuno puede observar fen√≥menos especiales en el ADN, as√≠ como en el ser humano. Los cient√≠ficos rusos irradiaron las muestras de ADN con rayos l√°ser. En la pantalla se form√≥ un modelo de onda t√≠pica. Cuando ellos quitaron la muestra de ADN, el patr√≥n de la onda no desapareci√≥, permaneci√≥ all√≠.

Muchos experimentos de control demostraron que el patr√≥n todav√≠a llegaba desde la alejada muestra, cuyo campo de energ√≠a permanec√≠a. Este efecto se llama ahora efecto ADN fantasma. Vladimir Poponin, f√≠sico cu√°ntico reconocido mundialmente por sus estudios sobre las interacciones entre los campos electromagn√©ticos y los sistemas biol√≥gicos e investigador del Biochemical Physics of the Russian Academy of Sciences,  se refer√≠a as√≠ al efecto fantasma: ‚ÄúDespu√©s de reproducir esto muchas veces y verificar el equipo de todas las maneras concebibles nos vimos obligados a aceptar la hip√≥tesis de trabajo de que alguna nueva estructura de campo estaba siendo excitada desde el vac√≠o f√≠sico. Y lo denominamos ‚ÄėADN fantasma‚ÄĚ para dar √©nfasis a que su origen est√° relacionado con el ADN f√≠sico. No hemos observado ese efecto todav√≠a con otras sustancias en la c√°mara. Despu√©s de ese descubrimiento iniciamos un estudio m√°s riguroso y continuo de estos fen√≥menos. Y nos encontramos que con tal de que el espacio de la c√°mara no se perturbe se puede medir ese efecto durante largos periodos de tiempo. Lo hemos observado durante un mes en varios casos. Es importante dar √©nfasis a que dos condiciones son necesarias para observar el ADN fantasma. El primero es la presencia de la mol√©cula de ADN y la segunda es la exposici√≥n del ADN a una d√©bil radiaci√≥n de l√°ser coherente. Esta √ļltima condici√≥n puede darse con dos frecuencias diferentes de radiaci√≥n del l√°ser. Quiz√°s el hallazgo m√°s importante de estos experimentos es que proporcionan una oportunidad de estudiar la subestructura del vac√≠o bajo perspectivas estrictamente cient√≠ficas y cuantitativas. Es posible debido a la habilidad intr√≠nseca del campo fantasma de acoplarse con los campos electromagn√©ticos convencionales‚ÄĚ.

Se conjetura que la energ√≠a desde fuera del espacio y tiempo fluye a√ļn a trav√©s de los agujeros de gusano activados despu√©s de que el ADN se aleja. El efecto colateral, m√°s frecuentemente encontrado en la hipercomunicaci√≥n en los seres humanos, son los campos electromagn√©ticos inexplicables en la cercan√≠a de las personas involucradas. Los dispositivos electr√≥nicos, como reproductores de CD y similares, pueden dejar de funcionar durante horas. Cuando el campo electromagn√©tico se disipa poco a poco, los dispositivos funcionan de nuevo normalmente.

Muchos sanadores y ps√≠quicos saben este efecto en su trabajo. Mientras mejor sea la atm√≥sfera y la energ√≠a, m√°s frustrante es que el dispositivo magnetof√≥nico deje de funcionar y de grabar exactamente en ese momento. Y el encenderlo y apagarlo despu√©s de la sesi√≥n aun no restaura la funci√≥n. Sin embargo, a la ma√Īana siguiente todo regresa a la normalidad. En su libro ‚ÄúInteligencia de red de computadoras‚ÄĚ, Grazyna Gosar y Franz Bludorf explican estas conexiones claramente. Los autores tambi√©n citan fuentes que asumen que la humanidad en tiempos tempranos hab√≠a sido, como los animales, muy fuertemente conectada a la conciencia grupal, actuando como grupo social. Sin embargo, para desarrollar y experimentar la individualidad, nosotros, los humanos, tuvimos que olvidarnos casi completamente de la hipercomunicaci√≥n.

Ahora que somos bastante estables en nuestra conciencia individual, podr√≠amos crear una nueva forma de conciencia de grupo, en la cual logremos acceso a toda la informaci√≥n v√≠a nuestro ADN, sin ser controlados remotamente sobre qu√© hacer con esa informaci√≥n. Ahora sabemos que de manera similar a Internet, nuestro ADN puede alimentar su base de datos desde la red, puede acceder a datos de la red y establecer contacto con otros participantes en la red. La curaci√≥n remota, la telepat√≠a o ‚Äúel sentir remoto‚ÄĚ sobre el estado de parientes etc. puede explicarse de esta manera. Algunos animales tambi√©n saben, desde lejos, cuando sus due√Īos planean volver a casa. Eso puede explicarse v√≠a los conceptos de conciencia de grupo e hipercomunicaci√≥n. Cualquier conciencia colectiva no puede utilizarse con sensibilidad por un periodo de tiempo indefinido sin una individualidad distintiva. De otro modo, revertir√≠amos hacia un instinto primitivo de manada, f√°cilmente manipulable.

La Hipercomunicaci√≥n en el nuevo milenio significa algo muy diferente. Los experimentos llevados a cabo en el Instituto Stanford de Investigac√≥n (Stanford Research Institute) por los f√≠sicos Targ y Puthoff,en 1974, obtuvieron una copia o repetici√≥n de la onda senoidal de frecuencia en un magnet√≥metro, durante la proyecci√≥n de la conciencia. La evidencia de este y otros experimentos implican que el cuerpo astral puede crear disturbios electromagn√©ticos en energ√≠as de una octava arm√≥nica m√°s baja, la cual puede ser medida por un equipo electr√≥nico sensitivo. El dominio astral tiene ciertas propiedades √ļnicas, una de las cuales es que los pensamientos astrales cargados emocionalmente tienen vida propia. Ellos existen como campos de energ√≠a distintos o formas de pensamiento con formas, colores y caracter√≠sticas √ļnicas.

Los investigadores piensan que si los humanos con plena individualidad recobraran la conciencia de grupotendr√≠an un poder de crear similar al de los dioses,  y podr√≠an alterar y formar cosas en la Tierra. Y la humanidad est√° acerc√°ndose colectivamente a una conciencia de grupo de un nuevo tipo. El cincuenta por ciento de los ni√Īos tendr√°n problemas en cuanto vayan a la escuela. El sistema los amontona a todos juntos y demanda que se ajusten al sistema. Pero la individualidad de los ni√Īos de hoy es tan fuerte que ellos rechazar√°n este ajuste, gestionando sus idiosincrasias de las maneras m√°s diversas. Al mismo tiempo, m√°s y m√°s ni√Īos nacen con clarividencia. Para verlo puede consultarse el libro ‚Äúlos Ni√Īos √ćndigo de China‚ÄĚ, de Paul Dong. Algo en esos ni√Īos est√° esforz√°ndose cada vez m√°s hacia una conciencia de grupo de nuevo tipo, que no podr√° ser suprimida. El tiempo meteorol√≥gico, por ejemplo, es bastante dif√≠cil de influenciar por un solo individuo. Pero puede influenciarse por una conciencia de grupo. Esto no es nada nuevo para algunas tribus, que hacen sus rituales de bailes para que llueva.

El tiempo es influenciado fuertemente por las frecuencias de resonancia de la Tierra, llamadas frecuencias de Schumann (Nota de Laura. Esto lo vimos en el m√≥dulo anterior)

Pero esas mismas frecuencias tambi√©n son producidas en nuestros cerebros, y cuando muchas personas sincronizan su pensamiento, o ciertos individuos (los maestros espirituales, por ejemplo), enfocan sus pensamientos en un modo parecido al l√°ser, entonces, cient√≠ficamente hablando, no es sorprendente que esto pueda influir en el tiempo meteorol√≥gico.Investigadores de la conciencia de grupo han formulado la sorprendente teor√≠a de las Civilizaciones de Tipo I. Una humanidad que desarrollase una conciencia de grupo del nuevo tipo no tendr√≠a problemas medioambientales ni escasez de energ√≠a. Y si utilizase su poder mental como civilizaci√≥n unificada, tendr√≠a control de las energ√≠as de su planeta, incluyendo las cat√°strofes naturales. Un te√≥rico Tipo de Civilizaci√≥n II incluso podr√≠a controlar todas las energ√≠as de su galaxia.

Siempre que muchas personas enfoquen su atenci√≥n o conciencia en algo com√ļn, como la Navidad, un campeonato mundial de f√ļtbol o un concierto de los Beatles, ciertos generadores de n√ļmeros al azar de computadoras comienzan a entregar n√ļmeros en orden en vez de al azar. Esto indica que una conciencia de grupo organizada crea orden. Cuando un gran n√ļmero de personas enfoquen su atenci√≥n o conciencia en algo com√ļn, los potenciales de violencia tambi√©n se disuelven. Parece como si aqu√≠, tambi√©n, se cree un tipo de conciencia humanitaria de toda la humanidad. El ADN es, al parecer, tambi√©n un superconductor org√°nico que puede funcionar a la temperatura normal del cuerpo. Los superconductores artificiales requieren temperaturas sumamente bajas, de entre -200 y -140¬įC para funcionar. Como recientemente se ha descubierto, todos los superconductores pueden guardar la luz y la informaci√≥n. √Čsta es una explicaci√≥n dec√≥mo el ADN puede guardar informaci√≥n. Un equipo interdisciplinar Ruso, dirigido por el Dr. Peter Gariaev lleg√≥ a la conclusi√≥n  de que podemos cambiar nuestro ADN mediante resonancias y paquetes de datos.

Gracias a estas investigaciones hoy podemos entender que nuestro ADN funciona como una especie de antena de comunicaci√≥n a nivel cu√°ntico que romper√≠a las barreras del espacio y del tiempo, lo que confirmar√≠a la visi√≥n hol√≠stica de un ser humano interrelacionado con todo y con todos. Estos cient√≠ficos descubrieron con sus experimentos que la oscilaci√≥n vibratoria de nuestro ADN puede causar patrones de perturbaci√≥n en el vac√≠o,  produciendo as√≠ agujeros de gusano magnetizados. Y recordemos que los agujeros de gusano son considerados por la F√≠sica te√≥rica como t√ļneles que conectan √°reas completamente diferentes del universo, a trav√©s de los cuales se puede transmitir informaci√≥n fuera del espacio y del tiempo.

Por lo tanto, a trav√©s de los agujeros de gusano microsc√≥picos, el ADN podr√≠a atraer informaci√≥n de m√°s all√° del espacio e incorporarla a nuestra conciencia. En el hombre tenemos ejemplos que podr√≠an referirse a este tipo de hipercomunicaci√≥n, que normalmente es experimentada como inspiraci√≥n o intuici√≥n. Entre muchos posibles ejemplo, podemos citar: El qu√≠mico ruso Dimitri Mendeleyev, que aseguraba que hab√≠a visto en sue√Īos la clave para la organizaci√≥n de la tabla peri√≥dica de elementos;  el tambi√©n qu√≠mico Friedrich Kekul√©, que manten√≠a que hab√≠a deducido la estructura hexagonal de la mol√©cula del benceno despu√©s de so√Īar con una serpiente que se mord√≠a la cola, o Igor Stravinsky, que escuch√≥ en su cabeza, mientras dorm√≠a, la m√ļsica de La consagraci√≥n de la primavera.  Asimismo, fue un antiguo sacerdote asirio quien revel√≥, en sue√Īos, al historiador Herman Hilprecht la traducci√≥n exacta de la inscripci√≥n cuneiforme de la llamada ‚Äúpiedra de Nebuchadnezzar‚ÄĚ.  Nebuchadnezzar II  era el rey del Imperio neo-babilonio, que rein√≥ entre 605 y 562 a.C. Seg√ļn la Biblia, conquist√≥  Jud√° y Jerusal√©n y envi√≥ a los jud√≠os en el exilio. Se atribuye la construcci√≥n de los Jardines Colgantes de Babilonia y tambi√©n se conoce por la destrucci√≥n del Primer Templo. Se presenta en el Libro de Daniel y tambi√©n se menciona en varios otros libros de la Biblia. Nab√Ľ-kudurri-uŠĻ£ur, significa ‚ÄúO Dios Nabu, conserve/defienda a mi hijo primog√©nito‚Äú. Nabu es la deidad babilonia de la sabidur√≠a e hijo de Marduk. En una inscripci√≥n, Nebuchadnezzar se dise√Īa como ‚Äúel querido‚ÄĚ de Nabu y ‚Äúfavorito‚Äú.  Seg√ļn la tradici√≥n babilonia, hacia el final de su vida, Nebuchadnezzar predijo la ruina inminente del Imperio Caldeo. Muri√≥ en Babilonia entre los segundos y sextos meses del a√Īo cuarenta y tres de su reinado y fue sucedido por Amel-Marduk.

Tras estudiar a fondo el ADN, el grupo de investigadores rusos antes mencionado,  formado por cient√≠ficos de diversas especialidades, entre ellos genetistas y ling√ľistas, ha llegado a la conclusi√≥n de que el ADN puede ser modificado mediante sonidos y frecuencias y, por tanto, por las palabras. Los ling√ľistas rusos descubrieron que el c√≥digo gen√©tico, especialmente en la parte menos estudiada hasta ahora, sigue las mismas reglas de todas las lenguas. El poder de la palabra sobre la salud, sostenido durante milenios por diversas corrientes de pensamiento, quedar√≠a as√≠ confirmado.

Los arm√≥nicos y las resonancias, han sido objeto detallado de estudio por el Institute Control of Sciences Russian Academy of Sciences de Moscow y el Instituto Lebedev. Konstantin Korotkov, catedr√°tico de la Universidad de San Petesburgo y dise√Īador de la c√°mara especial GDV (Gas Discharge Visualization), que permite visualizar el aura de un ser vivo e interactuar sobre ella para prevenir enfermedades. Fernando S√°nchez Quintana, autor de la obra ‚ÄúAura y Ciencia‚ÄĚ explica que, durante la guerra fr√≠a, Konstantin Korotkov particip√≥ como cient√≠fico en proyectos militares clasificados como ‚Äúalto secreto‚ÄĚ. Uno de ellos consist√≠a en enviar un enorme submarino nodriza hasta la costa de Estados Unidos, que deber√≠a dejar caer desde el interior, antes de retirarse, otro submarino m√°s peque√Īo con los motores y sistemas el√©ctricos apagados hasta que se posara, merced a su propio peso, en el fondo del oc√©ano. All√≠ deber√≠a esperar la eventualidad de que la guerra comenzara y lanzar entonces sus ojivas nucleares. Llegado el momento, el submarino recibir√≠a una orden telep√°tica que activar√≠a el sistema de lanzamiento. Korotkov particip√≥ en aquel proyecto porque hab√≠a inventado un sensor de agujas de wolframio capaz de medir la capacidad de una persona para comunicarse mentalmente.

Seg√ļn su testimonio, tras un a√Īo de pruebas el proyecto fue suspendido porque s√≥lo se alcanz√≥ un 95% de aciertos en las transmisiones telep√°ticas, aunque esto era mucho dado el objetivo final. Pues bien, algo similar ha hecho el biof√≠sico y bi√≥logo molecular Peter P. Gariaev y otros colegas suyos del Institute Control of Sciences Russian Academy of Sciences en Mosc√ļ. Mientras los investigadores occidentales se centraban s√≥lo en el 10% de nuestro ADN, la parte donde se localiza la producci√≥n de prote√≠nas, ellos han buscado en el 90% restante (considerado hasta ahora ADN basura) porque no les resultaba cre√≠ble que millones de a√Īos de evoluci√≥n hubieran solo incidido en el 10% del ADN. Obviamente, sus experimentos ofrecen una visi√≥n absolutamente diferente del c√≥digo gen√©tico y de la funci√≥n del ADN. As√≠, su trabajo presenta a nuestro ADN como un ordenador biol√≥gico, capaz de recoger y transmitir informaci√≥n de su entorno a trav√©s de ondas, a partir de las cuales pueden modificarse los patrones de comportamiento de las c√©lulas. Tal y como recogen Gariaev y sus colaboradores en ‚ÄúThe DNA-wave Biocomputer‚ÄĚ,  los experimentos llevados a cabo en el Institute of Control Sciences, en Wave Genetics Inc, en Mosc√ļ., as√≠ como otros trabajos te√≥ricos,  les han llevado a algunas conclusiones. Se considera que la evoluci√≥n ha creado en los organismos vivos unos textos gen√©ticos articulados de acuerdo a patrones semejantes al conjunto de normas y reglas subyacentes en todas las lenguas humanas. En este sistema, los nucle√≥tidos del ADN, dotados de frecuencias cargadas de informaci√≥n, juegan el papel de caracteres o letras. Y a partir de esos textos gen√©ticos, que act√ļa como un programa de instrucciones, se van conformando los distintos procesos org√°nicos. Asimismo, el sistema cromos√≥mico act√ļa como una antena de recepci√≥n y transmisi√≥n de los textos gen√©ticos, que descifra, codifica y reenv√≠a. Y, por si faltara algo, los cromosomas de los organismos multicelulares constituyen, mediante sus repliegues, una puerta hologr√°fica capaz de reproducir la imagen de todo el organismo en cada una de su partes y, adem√°s, abierta al espacio y al tiempo.

Hay que decir que la base de todo este complejo proceso de intercambio de ‚Äútextos‚ÄĚ en forma de sonidos est√°, seg√ļn comprobaron Gariaev y sus colegas mediante experimentos, en la naturaleza vibracional. Concretamente, el ADN se expresa, seg√ļn los investigadores rusos, a trav√©s de ondas solit√≥nicas, que son ondas que pueden almacenar informaci√≥n durante mucho tiempo y son capaces de propagarse sin deformarse a grandes distancias en medios no lineales. Cuando hablamos de informaci√≥n pensemos que, a diario, las ondas de radio y televisi√≥n, por ejemplo, trasladan informaci√≥n de un lado a otro. Pero para hacernos una idea de la capacidad de las ondas solit√≥nicas recordemos que ya en 1988 Thierry Georgesy su equipo del Centro de Investigaci√≥n y Desarrollo de France Telecom combinaron ondas solit√≥nicas de diferentes longitudes para realizar una transmisi√≥n superior a un terabit por segundo (1.000.000.000.000 bits / segundo). ‚ÄúLa mayor√≠a -explica Gariaev- intenta entender los principios del ordenador biol√≥gico que es el ADN a trav√©s de las reglas del ADN de Watson, Crick y Chargaff: la igualdad entre las bases adenina-timina, guanina-citosina. ¬°Y eso es correcto pero no suficiente! El ADN cromos√≥mico en los sistemas vivos tiene atributos de onda que nos llevan a una dimensi√≥n desconocida. El ‚Äėmuy conocido‚Äô c√≥digo gen√©tico es tan s√≥lo la parte del c√≥digo referida a la s√≠ntesis de prote√≠nas y nada m√°s. Pero los cromosomas trabajan como ordenadores solit√≥nicos hologr√°ficos bajo la influencia de radiaciones l√°ser end√≥genas del ADN‚ÄĚ. Las consecuencias de todo esto son tan incomprensibles como simples y l√≥gicas. Si uno modula un l√°ser con una determinada frecuencia puede afectar con ella la informaci√≥n de las ondas del ADN y la informaci√≥n gen√©tica.

Para ello el ADN funciona como una antena cuyas caracter√≠sticas t√©cnicas vienen determinadas por su tama√Īo. La mol√©cula extendida tiene alrededor de dos metros de larga y una frecuencia natural de 150 megahertzios. Curiosamente esta frecuencia est√° exactamente en la banda utilizada por el radar humano para las telecomunicaciones e ingenier√≠a de microondas. Es decir, que nosotros usamos exactamente el mismo rango de frecuencia para recibir y emitir se√Īales a nivel de ADN como en nuestra tecnolog√≠a. Singular coincidencia. Adem√°s el ADN puede tambi√©n almacenar ondas arm√≥nicas de 150 megahertzios. Es decir, el ADN no s√≥lo puede resultar afectado por la radiaci√≥n electromagn√©tica de forma da√Īina, sino que tambi√©n puede ser alterado en la direcci√≥n contraria con la radiaci√≥n adecuada porque, en el fondo, para ello somos portadores de un tipo de microchip electrobiol√≥gico, un superconductor que toma la informaci√≥n electromagn√©tica del ambiente, la almacena y posiblemente, despu√©s de codificarla, puede tambi√©n emitirla. Este hecho abre posibilidades desconocidas hasta ahora para la medicina. Porque con los dispositivos adecuados, igual que ahora aplicamos corrientes electromagn√©ticas para ayudar a la recuperaci√≥n de una lesi√≥n √≥sea o muscular, en el futuro podremos actuar sobre el metabolismo celular y desarrollar nuevas terapias contra las enfermedades. Hasta la reparaci√≥n de defectos gen√©ticos ser√≠a posible sin los riesgos y los efectos secundarios de los procedimientos actuales.

Para su estudio del ADN, Gariaev se rode√≥ de f√≠sicos del renombrado Instituto Lebedev: bi√≥logos moleculares, biof√≠sicos, genetistas, embri√≥logos y ling√ľistas. Y desde ese campo de los ling√ľistas comenzaron a llegar las sorpresas. Como se sabe, la Ling√ľ√≠stica es la ciencia de la estructura de los idiomas. Investiga no s√≥lo los idiomas naturales que se desarrollaron en las distintas culturas sino tambi√©n los idiomas artificiales usados; por ejemplo, para programar los ordenadores. A partir del estudio comparado de la sem√°ntica, la sintaxis, las bases de la gram√°tica y otros aspectos del estudio de las lenguas con la configuraci√≥n del c√≥digo gen√©tico y la s√≠ntesis de prote√≠nas llegaron a la conclusi√≥n de que √©ste comparte con nuestros idiomas las mismas reglas. No con los idiomas locales sino a un nivel m√°s profundo donde todas las lenguas presentan estructuras comparables a la hora de unir caracteres para formar mensajes inteligibles. Una relaci√≥n que puede que nos extra√Īe menos si ponemos en relaci√≥n el lenguaje de los propios ling√ľistas con el de los bi√≥logos y vemos que, por ejemplo, definen el fonema como la unidad m√≠nima de una lengua que no se deja analizar en unidades m√°s peque√Īas (nucle√≥tido) y cuya funci√≥n se define a trav√©s de su expresi√≥n, quees la materializaci√≥n de los mismos, tales como el sonido vibracional, la onda; a trav√©s de su forma, que es el lugar que ocupan en el sistema, como la cadena de ADN; y a trav√©s de su contenido, que ser√≠a el papel que puedan desempe√Īar dentro de la econom√≠a gramatical de una lengua, tales como la formaci√≥n de determinadas prote√≠nas en funci√≥n de sus relaciones.

También han descubierto que la inteligencia subyacente en los procesos que dan lugar a una lengua se da ya en la interrelación para la síntesis de proteínas a nivel del ADN. Si el ADN y el código genético existían ya antes de que los primeros humanos dijeran una sola palabra articulada, es fácil deducir que cada lengua se desarrolló a partir del modelo básico existente en la estructura de nuestro código genético, siendo éste la fuente de todas las lenguas. Esto no quiere decir que la capacidad de hablar sea sólo un efecto secundario de las proteínas elaboradas por algunos genes sino que el orden de los nucleótidos en el ADN sigue un plan inteligente que ha sido imitado en la estructura de nuestros idiomas.

En ‚ÄúThe DNA-wave Biocomputer‚ÄĚ podemos leer: ‚ÄúA trav√©s de una se√Īal l√°ser y sus campos electroac√ļsticos solit√≥nicos  es como el gen ‚Äėlee y entiende‚Äô estos textos de manera similar al pensamiento humano. Pero a su propio nivel gen√≥mico de ‚Äėrazonamiento‚Äô. Esto significa que los textos humanos (independientemente del idioma usado) y los textos ‚Äėgen√©ticos‚Äô tienen caracter√≠sticas matem√°tico-ling√ľ√≠sticas y entr√≥pico-estad√≠sticas similares, y donde en caso de los textos ‚Äėgen√©ticos‚Äô los caracteres se identifican con los nucle√≥tidos‚ÄĚ. En otras palabras, si el ADN entiende ciertas frecuencias, entonces puede establecerse alg√ļn tipo de intercambio de informaci√≥n con √©l. Para probar el alcance de su teor√≠a, el equipo de Gariaev realiz√≥ experimentos modulando ciertos patrones de frecuencia y consigui√≥ reparar cromosomas da√Īados por rayos X. Tal y como explican Grazyna Fosar y Franz Bludorf en su libro Vernetzte Intelligenz, llegaron incluso a capturar patrones de informaci√≥n de un ADN y lo implantaron en otro, reprogramando as√≠ las c√©lulas de √©ste. De esa manera consiguieron transformar embriones de rana en embriones de salamandra. Simplemente transmiti√©ndoles nuevos patrones de informaci√≥n del ADN. Un proceso que se realiz√≥ sin los efectos colaterales derivados de la manipulaci√≥n directa de los genes.

Pues bien, los investigadores rusos est√°n convencidos de que armonizando los sonidos que emitimos, es decir, palabras, en una determinada frecuencia, se puede llegar a influir en el ADN.

Ello quiz√°s pudiera explicar los sensacionales descubrimientos del investigador japon√©s Masaru Emoto, nacido el 22 de julio de 1943( Nota de Laura, lo vimos el a√Īo pasado). Es un autor japon√©s conocido por sus controvertidas afirmaciones de que las palabras, oraciones, sonidos y pensamientos dirigidos hacia un volumen de agua influir√≠an sobre la forma de los cristales de hielo obtenidos del mismo. Seg√ļn Emoto, la apariencia est√©tica de los cristales depender√≠a de si las palabras o pensamientos sean positivos o negativos. Pese a la popularidad de sus investigaciones, estas han sido descartadas por la comunidad cient√≠fica casi en forma un√°nime como una forma de pseudociencia. Los experimentos del Emoto consisten en exponer agua en recipientes a diferentes palabras, dibujos o m√ļsica y entonces congelarla y examinar la est√©tica de los cristales resultantes mediante fotograf√≠as microsc√≥picas. El punto esencial de las teor√≠as del Sr. Emoto consiste en que ‚ÄúEl pensamiento humano, las palabras, la m√ļsica, las etiquetas en los envases, influyen sobre el agua y √©sta cambia a mejor absolutamente. Si el agua lo hace, nosotros que somos 70-80% agua deber√≠amos comportarnos igual. Deber√≠a Vd. aplicar mi teor√≠a a su vida para mejorarla‚ÄĚ. La prueba que aporta Emoto, para convencer a las personas, es la superior belleza de los cristales de hielo extra√≠dos de agua ‚Äútratada‚ÄĚ frente a la baja belleza de los de agua ‚Äúno tratada‚ÄĚ en sus experimentos. Los creyentes en el Sr. Emoto, por tanto, aceptan que mentalmente o por la palabra se puede influir en la estructura o propiedades de una sustancia qu√≠mica como el agua. Y que dicha influencia (extraordinariamente positiva) pasar√≠a del agua al cuerpo humano posteriormente al ingerirla. La teor√≠a contiene otras afirmaciones discutidas, como que materias como el arroz (y en general las materias org√°nicas inanimadas) se comportan de la misma manera descrita para el agua y que las maneras de inducir estos cambios abarcan m√°s posibilidades.

La controversia entre la ciencia y Emoto reside en que la ciencia no ve ning√ļn mecanismo conocido ni hipot√©tico para que esto suceda, no ha recibido ninguna prueba cient√≠fica a favor, pero s√≠ m√ļltiples en contra, y por tanto considera esa afirmaci√≥n, y derivadas, como falsas. La ciencia contesta que ‚ÄúEl agua no es influenciada en manera alguna por el pensamiento humano, la m√ļsica o las palabras escritas en sus envases y no cambia en absoluto como respuesta a esas posibles influencias‚Äú. Demostrar cient√≠ficamente la teor√≠a de Emoto implicar√≠a que algunas bases de teor√≠as probadas por innumerables pruebas experimentales replicadas por m√ļltiples investigadores, como la F√≠sica y la Qu√≠mica modernas, son err√≥neas y est√°n incompletas. Concretamente, seg√ļn Emoto, dos envases de cristal iguales, conteniendo arroz o agua de una misma procedencia, a los que se le escriban la palabra ‚Äúpaz‚Äú,‚ÄĚgracias‚ÄĚ o ‚Äúguerra‚Äú,‚ÄĚidiota‚ÄĚ en su exterior se comportar√°n al cabo de un tiempo de manera distinta. Cambiar√°n por ello. En el agua los cristales de hielo obtenidos del bote ‚Äúbien tratado‚ÄĚ ser√°n bellos y los cristales del bote ‚Äúmal tratado‚ÄĚ ser√°n feos. Si es arroz, el bote de arroz ‚Äúmal tratado‚ÄĚ degenerar√° (se pudrir√° o perder√° sabor o ennegrecer√°, ‚Ķ) y el otro no lo har√°. Se ha demostrado que en muestras de agua congelada como las descritas o en un mont√≥n de nieve natural del tama√Īo de una gota hay muchos cristales, no s√≥lo unos pocos o uno nada m√°s, y que la b√ļsqueda desplazando la cabeza del microscopio puede producir tanto un grupo de fotos de cristales regulares y bellos como de cristales irregulares o amorfos. La creaci√≥n de cristales de agua est√° dirigida por diversas leyes f√≠sicas conocidas por diversos estudios al respecto, pero la m√°s m√≠nima variaci√≥n en valores puntuales de humedad, temperatura, vibraci√≥n, y sus gradientes en el tiempo, lleva a cristales distintos. La propia f√≠sica predice la aparici√≥n de infinitas formas distintas de cristales en muestras como las creadas, sin que para ello sea necesario nada m√°s.

Esta realidad demostrable que permite en la práctica tanto obtener cristales bonitos o cristales feos, de la misma muestra, sea cual sea ésta, por elección voluntaria del observador, en el mismo instante, es una de las explicaciones aportadas por la ciencia para explicar los resultados propuestos.

Emoto ha manifestado en su blog que ‚Äúnunca ha sacado una fotograf√≠a ni ha entrado en el congelador donde se realizan por no aguantar el frio‚ÄĚ y que deja todo ese trabajo a sus colaboradores. Se propone un ejemplo, perfectamente integrado en su teor√≠a, y que Emoto mismo podr√≠a plantear, que muestra las enormes implicaciones de aceptarla como cierta sin pruebas concluyentes. Si us√°semos para el experimento el vino usado en el sacramento cat√≥lico de la eucarist√≠a en vez de agua. La Iglesia dice que ‚Äúel vino se convierte en la sangre de Cristo‚ÄĚ en sentido figurado, simb√≥lico, sin cambiar ni f√≠sica ni qu√≠micamente, en una recreaci√≥n del evento de la ultima cena. Emoto, al contrario, dice que el vino ha cambiado realmente y mediante la obtenci√≥n de cristales del estado anterior y posterior a la consagraci√≥n puede demostrar que el vino ha experimentado ‚Äúvariaci√≥n en sus propiedades‚Äú. Esto, inevitablemente, implicar√≠a diversas conclusiones en las personas que creyeran probado el cambio. Un ejemplo menos llamativo de exactamente la misma idea, pero que no involucrase la religi√≥n, podr√≠a ser poner a dos botellas del mismo vino o de cualquier marca de agua una etiqueta de papel con palabras amables o no amables escritas en la misma y demostrar posteriormente, usando cristales de vino o de agua congelada, que el vino o el agua se ha ‚Äúmodificado‚ÄĚ en virtud de ese tratamiento. El sesgo cognitivo puede llevar f√°cilmente a malinterpretar los datos. Si la persona que toma las fotograf√≠as o la que eval√ļa su belleza sabe qu√© muestras de agua estuvieron expuestas a qu√© mensajes, sus emociones pueden distorsionar su elecci√≥n. Este sesgo puede reducirse mediante experimentos de doble ciego. Mediante este m√©todo tanto el fot√≥grafo como quien examina la foto desempe√Īan su trabajo sin saber qu√© muestra estuvo expuesta a qu√© mensaje. Un experimento correctamente conducido requerir√≠a comparar una muestra con otra muestra tratada id√©nticamente de todas las formas excepto de una. Si las muestras resultan ser diferentes, entonces ser√≠a posible atribuir la diferencia en los resultados a una diferencia en el tratamiento. Pero si hay m√ļltiples diferencias en la forma en que se tratan las muestras entonces puede ser imposible determinar a partir del experimento si fue la exposici√≥n a los mensajes u otros factores los que causaron las diferencias en las muestras.

Recordemos tambi√©n a este respecto que el doctor Mitchell L. Gaynordirector del Departamento de Medicina Oncol√≥gica, del Centro Strang-Cornell para la prevenci√≥n del c√°ncer, de Nueva York, afirm√≥ haber utilizado terap√©uticamente con √©xito, en cientos de pacientes, el sonido obtenido en los cuencos de cuarzo. Hablamos, en definitiva, de la posible explicaci√≥n del poder de la Musicoterapia pero tambi√©n de por qu√© funcionan los mantras, las inducciones hipn√≥ticas y la oraci√≥n. Recordemos que desde hace miles de a√Īos los maestros espirituales vienen insistiendo en la posibilidad de alcanzar, a trav√©s de la oraci√≥n y la repetici√≥n sistem√°tica de palabras o frases -mantras- o los estados alterados de conciencia, la posibilidad de actuar sobre la propia salud y la de los dem√°s. El problema es encontrar las frecuencias con las que entrar en resonancia con nuestro propio yo interior, ¬Ņnuestro propio ADN?, porque, tal y como han demostrado los mencionados cient√≠ficos rusos, la vibraci√≥n y el lenguaje puede llevar al √©xito de lo que podr√≠amos denominar la gen√©tica de ondas. Ahora bien, ¬Ņc√≥mo se pueden obtener las claves de estos sonidos? Pues, con resultar incre√≠bles las posibilidades de los descubrimientos realizados por los investigadores rusos, a√ļn existen otros descubrimientos que nos sit√ļan al borde mismo de la realidad. Porque nos hablan de una comunicaci√≥n a nivel cu√°ntico de nuestro ADN que romper√≠a las barreras del espacio y del tiempo, lo que confirmar√≠a la visi√≥n hol√≠stica de un ser humano interrelacionado con todo y con todos. De hecho, podr√≠a estar sucediendo que nuestro ADN estuviera recibiendo desde el primer d√≠a sus ‚Äúinstrucciones de montaje‚ÄĚ desde m√°s all√° del espacio y del tiempo conocido, desde el vac√≠o o m√°s all√° si lo hay. Y a partir de esas instrucciones la naturaleza hologr√°fica del ADN iniciar√≠a el proceso de organizaci√≥n. ‚ÄúLos solitones del ADN -puede leerse en DNA-wave Biocomputer- tienen dos tipos conectados de memoria. El primero involucra la capacidad de los sistemas no lineales para recordar modos iniciales de energetizaci√≥n y repetirlos peri√≥dicamente. Los cristales l√≠quidos de ADN dentro de la estructura del cromosoma forman un sistema no lineal. El segundo es el del ADN total en un organismo. Tal memoria es un aspecto no localizado del genoma. Es cuasi-hologr√°fico/fractal y tiene que ver, como es el caso para cualquier holograma o fractal, con la propiedad fundamental del biosistema, es decir, su habilidad de restaurar el todo a partir de una parte. Esta propiedad es bien conocida. Recordemos el crecimiento de las plantas da√Īadas, la regeneraci√≥n de la cola de un lagarto, etc.‚ÄĚ.

A principios de 1970, los investigadores que trabajaban con la Academia para la Ciencia Futura confirmaron la existencia de un verdadero ‚Äúc√≥digo‚ÄĚ en el nivel de nuestra estructura gen√©tica que aparentemente co-evoluciona la vida de acuerdo a un plan evolutivo superior. La Academia para la Ciencia Futura es una corporaci√≥n que examina nuevas ideas cient√≠ficas para el futuro. Seg√ļn esta Academia, por medio de la ciencia y la informaci√≥n tecnol√≥gica el mundo est√° sufriendo grandes transformaciones tanto en la dimensi√≥n social, cultural, econ√≥mica y medioambiental. En el continuo desarrollo de la vida existe tambi√©n la necesidad de entender el rol de la conciencia humana y lo que ciertos pensadores, como el f√≠sico-matem√°tico ingl√©s Roger Penrose, perciben como la Mente Cu√°ntica. El objetivo principal de dicha Academia es ofrecer herramientas educativas y cient√≠ficas que ayuden a afrontar los retos que se presenten.

Seg√ļn el ge√≥logo  e investigador de la conciencia,  Gregg Braden (ver su obra ‚ÄúEl efecto Isa√≠as ‚Äď El poder de la profec√≠a‚Äú), mediante nuestra tecnolog√≠a interna de la oraci√≥n entramos en comuni√≥n con las fuerzas invisibles de nuestro mundo. Siempre hemos tenido la habilidad de acceder a estas fuerzas y utilizarlas para determinar la cualidad que rige nuestra vida y nuestro mundo. Las experiencias del mundo exterior reflejan las elecciones que hemos hecho en cada momento, en cada respiraci√≥n. Unas veces somos conscientes de ellas, otras no. Investigaciones recientes han demostrado que nuestras emociones y sentimientos influyen directamente en la expresi√≥n de nuestro ADN. Otros estudios indican que nuestro ADN tambi√©n influye en el comportamiento de los √°tomos y mol√©culas de nuestro mundo exterior. Gregg Braden fue el primer cient√≠fico en reconocer y evaluar que la Tierra est√° a punto de completar un, proceso de ‚Äúinversi√≥n electromagn√©tica de los polos‚Äú. (NOTA DE LAURA: Esto est√° ocurriendo ahora, reconocido por la ciencia. En TN Fen√≥menos televisi√≥n argentina lo confirmaron con reportajes a cient√≠ficos)

Cuando trabajaba para la Phillips Petroleum (en 1970), comenz√≥ a notar que el campo magn√©tico de la Tierra se encontraba en su punto m√°s bajo en los √ļltimos 2000 a√Īos, y que continuaba en descenso. En una entrevista hecha a Braden en el a√Īo 2002, explica que el hecho de que los polos electromagn√©ticos de la Tierra est√°n en proceso de invertirse es algo reconocido por el mundo cient√≠fico y que varias revistas cient√≠ficas, como Nature, o Scientific American, publicaron informes advirtiendo que nos encontramos ya en camino de una nueva Inversi√≥n polar. Desde 1960 los ge√≥logos han encontrado evidencias de que en la Tierra ocurre esta inversi√≥n de los polos peri√≥dicamente. Analizaron las part√≠culas magnetizadas que quedaron atrapadas dentro de las capas de tierra, hielo y en los f√≥siles, y descubrieron que las inversiones polares ya han ocurrido al menos catorce veces, durante un per√≠odo de m√°s de cuatro millones de a√Īos. Adem√°s, en las √ļltimas d√©cadas se ha observado que las aves y otros animales migratorios, como las ballenas, que viajan orientados por las l√≠neas magn√©ticas de la Tierra, a menudo se pierden.

Esto ocurre porque las mismas l√≠neas magn√©ticas hoy los conducen a sitios distintos a los refugios que acostumbraban a frecuentar. Para que no ocurra lo mismo con los aviones, las autoridades aeron√°uticas han tenido que actualizarse cada vez que los polos se desplazan m√°s de ocho grados.  De acuerdo a la evidencia cient√≠fica, la √ļltima inversi√≥n de los polos sucedi√≥ hace unos doce mil a√Īos, que coincide con la √©poca en que se cree se hundieron los √ļltimos restos de la Atl√°ntida. Pero hay tradiciones orales y escritas que sugieren que esta experiencia se vivi√≥ posteriormente en la Tierra, hace s√≥lo unos 3600 a√Īos. Tambi√©n se sabe que existe una correlaci√≥n entre el magnetismo y la memoria. En un ordenador, los campos magn√©ticos de la memoria est√°n sostenidos en su lugar por una carga el√©ctrica. Cuando se agotan las bater√≠as y la carga el√©ctrica desaparece, la memoria se pierde. Igual ocurre con el ser humano.

Posiblemente con el cambio polar se lavar√°n todas las memorias que han sido la base de la civilizaci√≥n actual, y nuestro nivel de conciencia cambiar√°, porque solo contaremos con el recuerdo de quienes somos en aquel momento. A este efecto,  los astronautas han sido los conejillos de indias para la experimentaci√≥n, Muchos de ellos han hablado y relatan que tuvieron experiencias, revelaciones y sentimientos que alteraron su conciencia, y como resultado sus vidas se transformaron. Algunos no pudieron asimilar lo sucedido, tal vez porque no estaban preparados para ello, y se refugiaron en las drogas, o el alcohol. Otros se orientaron hacia lo positivo, como el Dr. Edgar Mitchel, quien fund√≥ la organizaci√≥n ‚ÄúNoetic Sciences‚Äú (Ciencias No√©ticas), que estudia la mente, la conciencia, el potencial humano y las creencias. No√©tico viene del vocablo griego que significa conocimiento intuitivo. O el caso del Coronel James Irwin, astronauta del programa Apolo, quien se esforz√≥ por encontrar el arca de No√©, y en su b√ļsqueda escal√≥ 50 veces el monte Ararat. Hay que aclarar que existe una profec√≠a que dice que el d√≠a en que se encuentre el arca se hallar√° tambi√©n la paz.

Seg√ļn Gragg Braden, se ha podido constatar la respuesta del tejido humano para cualidades espec√≠ficas del sentimiento, como en la ¬ęcuraci√≥n¬Ľ de lesiones y tumores en cuesti√≥n de segundos. Se ha demostrado el v√≠nculo, aunque las implicaciones sobrepasan el marco de la ciencia moderna. Invita a ¬ępensar pensamientos de √°ngeles y actuar como act√ļan los √°ngeles¬Ľ. La cuesti√≥n ahora es, ¬Ņc√≥mo y en qu√© medida afectan nuestros patrones de sentimiento al mundo que nos rodea? Si podemos hallar un v√≠nculo entre la fuerza invisible del sentimiento humano y el efecto de nuestros sentimientos en el mundo que nos rodea, habremos llegado a cerrar el c√≠rculo. Ese v√≠nculo dar√° nueva credibilidad a las tradiciones antiguas y a las habilidades que los m√≠sticos y los yoguis han demostrado con los a√Īos. Quiz√°s el trabajo de Vladimir Poponin pueda ofrecernos algunas de las primeras pruebas que confirman una relaci√≥n directa entre la materia y el ADN humano.

A principios de los noventa del siglo XX, la Academia de Ciencias Rusas de Mosc√ļ anunci√≥ una sorprendente relaci√≥n entre el ADN y las cualidades de la luz, medidas en fotones. En un informe donde se describ√≠an estos primeros estudios, el doctor Vladimir Poponin hablaba de una serie de experimentos que parec√≠an indicar que el ADN humano afectaba directamente al mundo f√≠sico a trav√©s de un nuevo campo que los conectaba.

El doctor Poponin, reconocido como un gran experto en el campo de la biolog√≠a cu√°ntica, estaba prestando temporalmente sus servicios por un acuerdo entre entidades para una instituci√≥n de investigaci√≥n estadounidense cuando se realizaron esta serie de experimentos. Los experimentos comenzaron con la medici√≥n en un entorno controlado de los patrones de luz al vac√≠o. Cuando se hubo extra√≠do todo el aire de una c√°mara especialmente dise√Īada, los patrones de las part√≠culas de luz y el espacio entre ellas sigui√≥ una distribuci√≥n al azar, tal como se esperaba. Estos patrones fueron doblemente revisados y registrados, para ser utilizados como referencia en la siguiente parte del experimento.

La primera sorpresa lleg√≥ cuando se colocaron muestras f√≠sicas de ADN dentro de la c√°mara. En presencia del material gen√©tico, cambi√≥ el espacio y los patrones de las part√≠culas de luz. En lugar del patr√≥n disperso que hab√≠an observado con anterioridad, las part√≠culas de luz empezaron a crear un nuevo patr√≥n que se asemejaba a la cresta y al seno de una ola suave. El ADN influ√≠a claramente en los fotones, como si a trav√©s de una fuerza invisible les diera la forma regular de una ola. La siguiente sorpresa vino cuando los investigadores sacaron el ADN de la c√°mara. Estaban convencidos de que las part√≠culas de luz retornar√≠an a su estado original de distribuci√≥n fortuita, pero sucedi√≥ algo inesperado. Los patrones eran muy distintos a los que hab√≠an observado antes de introducir el ADN. En sus propias palabras, Poponin describi√≥ que la luz se comportaba de un modo ¬ęsorprendente y contra intuitivo¬Ľ. Tras revisar los instrumentos y repetir los experimentos, los investigadores se enfrentaron a tener que hallar una explicaci√≥n para lo que hab√≠an visto. Al no estar el ADN, ¬Ņqu√© era lo que afectaba a las part√≠culas de luz? ¬ŅHab√≠a dejado el ADN alguna una fuerza residual de alg√ļn tipo, que persist√≠a mucho despu√©s de que el material biol√≥gico hubiera desaparecido? Poponin escribi√≥ que √©l y los dem√°s investigadores se vieron ¬ęobligados a aceptar la hip√≥tesis de trabajo de que se hab√≠a excitado alguna nueva estructura de campo¬Ľ.

Para hacer hincapi√© en que el efecto estaba relacionado con la mol√©cula f√≠sica del ADN, el nuevo fen√≥meno fue bautizado como el ¬ęefecto fantasma del ADN¬Ľ. La ¬ęnueva estructura de campo¬Ľ de Poponin se parece sorprendentemente a la ¬ęmatriz¬Ľ de la fuerza de Max Planck y a los efectos sugeridos en las tradiciones antiguas.

Gregg Braden, en su libro ‚ÄúLa Matriz Divina‚ÄĚ, hace referencia a una frase del f√≠sico Max Planck‚Äú

Toda materia existe en virtud de una fuerza. Debemos asumir tras esa fuerza la existencia de una mente consciente e inteligente. Esa mente es la matriz de toda la materia‚Äú. 

Con estas palabras Max Planck, padre de la teor√≠a cu√°ntica, describ√≠a un campo universal de energ√≠a que conecta a todos y a todo lo que hay en la creaci√≥n: La Matriz Divina. La Matriz Divina es nuestro mundo. Tambi√©n es todo lo que hay en nuestro mundo. Somos nosotros y todo lo que amamos, odiamos, creamos y experimentamos. Al vivir en la Matriz Divina, somos como artistas que expresamos nuestras m√°s rec√≥nditas pasiones, miedos, sue√Īos y deseos a trav√©s de la esencia de un misterioso lienzo cu√°ntico. Pero nosotros somos tanto ese lienzo como las im√°genes plasmadas sobre √©l. Somos a la vez las pinturas y las brochas. En la Matriz Divina somos el recipiente en cuyo interior existen todas las cosas, el puente entre las creaciones de nuestros mundos interior y exterior y el espejo que nos muestra lo que hemos creado. En la Matriz Divina somos a la vez la semilla del milagro y el propio milagro.  La ciencia moderna ya ha llegado al punto del que arrancan nuestras tradiciones espirituales mejor consideradas. Un creciente cuerpo de evidencia cient√≠fica apoya la existencia de un campo de energ√≠a -la Matriz Divina- que proporciona ese recipiente, as√≠ como el puente y el espejo de todo lo que sucede entre el mundo que hay en nuestro interior y el mundo externo a nuestros cuerpos. El hecho de que ese campo est√© en todo, desde las part√≠culas m√°s peque√Īas del √°tomo cu√°ntico hasta universos distantes cuya luz est√° alcanzando precisamente ahora nuestros ojos, as√≠ como en todo lo intermedio entre ambos, cambia todo lo que cre√≠amos acerca de nuestro papel en la creaci√≥n. Sugiere que debemos ser bastante m√°s que simples observadores que pasan a trav√©s de un breve instante de tiempo por una creaci√≥n preexistente.

Cuando contemplamos la ‚Äúvida‚ÄĚ ‚Äďnuestra abundancia material y espiritual, nuestras relaciones y carreras, nuestros amores m√°s profundos y nuestros mayores logros, as√≠ como nuestros temores a carecer de todas esas cosas- es posible que tambi√©n estemos encuadrando nuestra mirada en el espejo de nuestras creencias m√°s aut√©nticas, generalmente inconscientes. Las vemos en nuestro entorno porque se han manifestado mediante la misteriosa esencia de la Matriz Divina. De ser as√≠, la propia conciencia debe jugar un papel clave en la existencia del universo. Por inaprensible que pueda resultar esta idea a algunas personas, esta es precisamente la otra cara de la moneda de algunas de las mayores controversias entre algunas de las mentes m√°s grandiosas de la historia reciente. Por ejemplo, en una cita de sus notas autobiogr√°ficas, Albert Einstein compart√≠a esta creencia de que somos esencialmente observadores pasivos que viven en un universo ya previamente emplazado, sobre el que, al parecer, tenemos muy escasa influencia. ‚ÄúVivimos en un mundo‚ÄĚ, dec√≠a, ‚Äúque existe independientemente de nosotros, los seres humanos, y que exist√≠a antes que nosotros, como un gran enigma eterno que, al menos de manera parcial, es accesible a nuestro pensamiento y observaci√≥n‚ÄĚ.

En contraste con la perspectiva de Einstein, que a√ļn es ampliamente defendida por muchos cient√≠ficos en la actualidad, John Wheeler, f√≠sico de Princeton y colega de Einstein, ofrece una visi√≥n radicalmente diferente de nuestro papel en la creaci√≥n. En t√©rminos s√≥lidos, claros y gr√°ficos, Wheeler dice que: ‚ÄúTenemos la vieja idea de que ah√≠ afuera est√° el universo, y aqu√≠ est√° el hombre, el observador, protegido y a salvo del universo por un bloque de vidrio laminado de seis pulgadas‚ÄĚ. Refiri√©ndose a los experimentos de finales del siglo XX que nos muestran que simplemente observar una cosa cambia esa cosa, Wheeler continua: ‚ÄúAhora hemos aprendido del mundo cu√°ntico que hasta para observar un objeto tan min√ļsculo como un electr√≥n tenemos que quebrar ese vidrio laminado; tenemos que meternos dentro de √©l. Por lo tanto, sencillamente hay que tachar de los libros la vieja palabra observador, sustituy√©ndola por la nueva palabra participante‚ÄĚ .

En una interpretaci√≥n radicalmente diferente de nuestra relaci√≥n con el mundo que nos rodea, Wheeler est√° afirmando que nos es imposible limitarnos a observar lo que pasa en √©l. De hecho, experimentos de f√≠sica cu√°ntica demuestran que el acto de que observemos algo tan peque√Īo como un electr√≥n, concentrando nuestra consciencia sobre lo que est√© haciendo ese electr√≥n, aunque sea s√≥lo un instante, cambia sus propiedades mientras lo observamos. Los experimentos sugieren que el mismo acto de observar es un acto de creaci√≥n y que la consciencia es la que crea.  Es interesante notar que las sabias tradiciones del pasado indican que nuestro mundo funciona precisamente de esa manera. Desde los Vedas de los antiguos hind√ļes, que seg√ļn ciertos estudiosos datar√≠an del 5000 a.C., hasta los Rollos del Mar Muerto, que tienen 2.000 a√Īos, el tema general parece indicar que el mundo en realidad es un espejo de las cosas que est√°n pasando en un reino superior o en una realidad m√°s profunda. Por ejemplo, comentando las nuevas traducciones de los fragmentos de los Rollos del Mar Muerto conocido como Las Canciones del Sacrificio del Sabbath, sus traductores resumen su contenido en que ‚ÄúLo que pasa en la tierra no es sino un p√°lido reflejo de esa realidad superior final‚Äú.  La implicaci√≥n de ambos textos antiguos con la teor√≠a cu√°ntica es que en los mundos invisibles creamos el proyecto de nuestras relaciones, carreras, √©xitos y fracasos del mundo visible. Desde ese punto de vista, la Matriz Divina funciona como una gran pantalla c√≥smica que nos permite ver la energ√≠a no f√≠sica de nuestras emociones y creencias (nuestro enojo, odio y rabia, as√≠ como nuestro amor, compasi√≥n y comprensi√≥n) proyectada en el medio vital f√≠sico.  Al igual que una pantalla de cine refleja la imagen de cualquier cosa o persona que haya sido filmada sin emitir juicio alguno, la Matriz parece proporcionar una superficie neutra para que nuestras experiencias y creencias internas sean vistas en el mundo. A veces conscientemente, a menudo de manera inconsciente, ‚Äúmostramos‚ÄĚ nuestras verdaderas creencias de todo tipo, desde la compasi√≥n a la traici√≥n, a trav√©s de la calidad de las relaciones que nos circundan. En otras palabras, somos como artistas que expresamos nuestras pasiones, temores, sue√Īos y deseos m√°s profundos, a trav√©s de la esencia viviente de un misterioso lienzo cu√°ntico. Y al igual que los artistas refinan una imagen hasta que a sus mentes les parece adecuada, en muchos aspectos parece que nosotros hacemos lo mismo con nuestras experiencias vitales a trav√©s de la Matriz Divina.

Qu√© concepto tan raro, hermoso y poderoso. De id√©ntica manera que el artista usa el mismo lienzo una y otra vez mientras va buscando la expresi√≥n perfecta de una idea, podemos considerarnos artistas perpetuos que construimos una creaci√≥n que siempre est√° cambiando y que nunca se termina. La clave para hacerlo de manera intencional es que no s√≥lo tenemos que entender c√≥mo funciona la Matriz Divina sino que, adem√°s, para comunicar nuestros deseos a esa red ancestral de energ√≠a necesitamos un lenguaje que ella sea capaz de reconocer. Nuestras tradiciones m√°s antiguas y acendradas nos recuerdan que, de hecho, hay un lenguaje que le habla a la Matriz Divina, un lenguaje que carece de palabras y que no implica los habituales signos externos de comunicaci√≥n que hacemos con nuestras manos y nuestro cuerpo. Dicho lenguaje adopta una forma tan simple que todos sabemos ya ‚Äúhablarlo‚ÄĚ de manera fluida. De hecho, lo usamos cada d√≠a de nuestras vidas. Es el lenguaje de la creencia y de la emoci√≥n humanas. La ciencia moderna ha descubierto que, con cada emoci√≥n que experimentamos en nuestros cuerpos, experimentamos tambi√©n cambios qu√≠micos en cosas que reflejan nuestras emociones, tales como el pH y las hormonas. Desde las experiencias ‚Äúpositivas‚ÄĚ de amor, compasi√≥n y perd√≥n, por ejemplo, hasta las ‚Äúnegativas‚ÄĚ de odio, juicio o celos, cada uno de nosotros posee el poder de afirmar o negar su existencia en cada momento de cada d√≠a. Adicionalmente, la misma emoci√≥n que confiere semejante poder a lo que hay dentro de nuestros cuerpos extiende ese mismo poder nuestro hacia el mundo cu√°ntico que est√° m√°s all√° de nuestros cuerpos. Tal vez sea √ļtil imaginar la Matriz Divina como una cubierta c√≥smica que empieza y termina en los reinos de lo desconocido, cubriendo todo lo que hay entre ellos. La cubierta tiene una profundidad de varias capas y siempre est√° puesta en todas partes a la vez. Nuestros cuerpos, vidas y todo lo que conocemos, existe y sucede en el interior de las fibras de esa cubierta. Desde nuestra creaci√≥n acu√°tica en el √ļtero de nuestra madre hasta nuestros matrimonios, divorcios, amistades y carreras, todo lo que experimentamos puede ser asimilado a arrugas en la cubierta.

Pensar en nosotros mismos como ‚Äúarrugas‚ÄĚ de la Matriz pueda quitarle algo de romance a nuestras vidas, pero tambi√©n nos brinda una manera poderosa de pensar acerca de nuestro mundo y de nosotros mismos. Si queremos crear relaciones nuevas, saludables y afianzadoras de nuestras vidas, si queremos atraer a ellas un romance sanador, o una soluci√≥n pac√≠fica, debemos crear una perturbaci√≥n nueva en el campo, una que refleje nuestro deseo. Tenemos que crear una ‚Äúarruga‚ÄĚ nueva en esa cosa de la que est√°n hechos el espacio, el tiempo y nuestros cuerpos. Esta es nuestra relaci√≥n con la Matriz Divina. Se nos da el poder de imaginar, so√Īar y sentir las posibilidades de la vida desde el interior de la propia Matriz, de manera que podamos reflejar hacia nosotros lo que hayamos creado. Est√° claro que no sabemos todo lo que hay que saber sobre la Matriz Divina. La ciencia no tiene todas las respuestas. Con total honestidad, los cient√≠ficos ni siquiera saben con seguridad de d√≥nde viene la Matriz Divina. Sin embargo, lo que s√≠ sabemos es que la Matriz Divina existe. Est√° aqu√≠ y podemos introducirnos en su poder creativo mediante el lenguaje de nuestras emociones. Cuando lo hacemos, nos introducimos en la verdadera esencia del poder de cambiar nuestras vidas y el mundo. En muchos sentidos, nuestra experiencia de la Matriz Divina podr√≠a compararse a los programas con los que trabaja un ordenador. En ambos casos las instrucciones deben utilizar un lenguaje que el sistema comprenda. Para el ordenador, ese lenguaje es un c√≥digo num√©rico de ceros y unos. Para la conciencia se requiere de una clase de lenguaje diferente: uno que no use ni n√ļmeros ni alfabetos, ni siquiera palabras. Como ya somos parte de la conciencia, tiene perfecto sentido que ya tengamos todo lo que necesitamos para comunicarnos sin necesidad de un manual de instrucciones o de adiestramiento especial. Y lo hacemos. Al parece, el lenguaje de la conciencia es la experiencia universal de la emoci√≥n. Ya sabemos c√≥mo amar, odiar, temer y perdonar. Al reconocer que esas experiencias son en realidad las instrucciones que programan la Matriz Divina, podemos aguzar nuestras destrezas para comprender mejor c√≥mo llevar a nuestras vidas alegr√≠a, salud y paz.

De la misma manera que todo lo vivo se configura a partir de las cuatro bases qu√≠micas que generan nuestro ADN, el universo parece estar constituido en base a cuatro caracter√≠sticas de la Matriz Divina que hacen que las cosas funcionen como lo hacen. La clave para penetrar en el poder de la Matriz reside en nuestra habilidad para admitir los cuatro descubrimientos que son los hitos que enlazan nuestras vidas de una manera sin precedentes, a saber: Hay un campo de energ√≠a que conecta todo lo que hay en la creaci√≥n; Dicho campo juega los papeles de recipiente, puente y espejo de las creencias que albergamos; El campo est√° en todas partes (no est√° localizado) y es hologr√°fico. Todas sus partes est√°n conectadas con las dem√°s. Y cada parte refleja al todo a una escala inferior;  Nos comunicamos con el campo a trav√©s del lenguaje de la emoci√≥nDe nuestra habilidad depende reconocer y aplicar esas realidades que lo determinan todo, desde nuestra sanaci√≥n hasta el √©xito de nuestras relaciones y carreras. De manera casi universal, compartimos la sensaci√≥n de que hay m√°s de lo que nuestros ojos alcanzan. En alg√ļn lugar profundamente escondido entre las brumas de nuestra memoria m√°s antigua, sabemos que tenemos en nuestro interior poderes m√°gicos y milagrosos, de cuyos recuerdos estamos rodeados por todas partes. La ciencia moderna ha demostrado m√°s all√° de cualquier duda razonable que la ‚Äúcosa‚ÄĚ cu√°ntica de la que estamos hechos se comporta de maneras aparentemente milagrosas. Si las part√≠culas de las que estamos hechos pueden establecer entre s√≠ una comunicaci√≥n instant√°nea, estar en dos sitios a la vez, sanar espont√°neamente e incluso cambiar el pasado mediante elecciones hechas en el presente, entonces nosotros tambi√©n podemos hacer lo mismo. La √ļnica diferencia entre esas part√≠culas aisladas y nosotros es que nosotros estamos hechos de much√≠simas part√≠culas que se mantienen unidas por el poder de la propia conciencia. Los antiguos m√≠sticos recordaron a nuestros corazones, y los experimentos modernos han demostrado a nuestras mentes, que la fuerza m√°s poderosa del universo es la emoci√≥n que vive en cada uno de nosotros. Y ese es el gran secreto de la propia creaci√≥n: el poder de crear en el mundo lo que imaginemos y sintamos en nuestras creencias. Aunque pueda sonar demasiado simple para ser verdad, yo creo que el universo funciona precisamente de esta manera.

Cuando el poeta y fil√≥sofo suf√≠ Rum√≠ observ√≥ que tenemos miedo de nuestra propia inmortalidad, tal vez quiso decir que en realidad lo que verdaderamente nos asusta es nuestro poder de elegir la inmortalidad. Al igual que los antiguos iniciados descubrieron que bastaba una peque√Īa sacudida para que les fuese posible contemplar al mundo de una manera diferente, quiz√°s lo √ļnico que nos haga falta a nosotros sea un peque√Īo giro para que nos demos cuenta de que somos los arquitectos de nuestro mundo y de nuestro destino, artistas c√≥smicos que expresamos nuestra creencias interiores sobre el lienzo del universo. Si somos capaces de recordar que somos tanto el arte como el artista, tal vez podamos recordar tambi√©n que somos tanto la semilla del milagro como el propio milagro. Si podemos dar ese peque√Īo giro, ya estaremos sanados en la Matriz Divina.

Esta serie de experimentos de Poponin es importante porque demuestra claramente, quiz√° por vez primera en condiciones de laboratorio, que existe una relaci√≥n que ofrece a√ļn mayor credibilidad al efecto de la oraci√≥n en nuestro mundo f√≠sico. En este caso, el ADN era m√°s o menos una serie de mol√©culas separadas del cerebro de un ser vivo consciente. Incluso en ausencia de un sentimiento directo que vibrara a trav√©s de su antena de doble h√©lice, hab√≠a una fuerza y un efecto que se pod√≠a medir en su mundo inmediato. Los investigadores sugieren que una persona de tama√Īo, estatura y peso medio, posee muchos billones de c√©lulas en su cuerpo. Si cada c√©lula, cada antena de sentimiento y emoci√≥n dentro de una persona, contiene las mismas propiedades que afectan a su entorno, ¬Ņcu√°nto se puede amplificar el efecto? Ahora. bien, ¬Ņqu√© suceder√≠a si, en lugar de enviar sentimientos cualesquiera a trav√©s de las c√©lulas de una persona, el sentimiento fuera el resultado de una forma espec√≠fica de pensamiento y emoci√≥n, regulado en forma de oraci√≥n? Multiplica los efectos que puede producir la persona, robustecida por un m√©todo espec√≠fico de oraci√≥n, por tan s√≥lo una fracci√≥n de los aproximadamente seis mil millones de personas sobre el planeta, y empezaremos a sentir el poder inherente en nuestra voluntad colectiva. Es el poder que terminar√° con todo el sufrimiento y erradicar√° el dolor que ha sido el sello del siglo XX. La clave es que hemos de trabajar juntos para alcanzar esta meta. Esto puede llegar a ser el mayor reto del tercer milenio.

Nuestro lenguaje tiene el vocabulario para describir nuestra relaci√≥n olvidada con las fuerzas del mundo, con la inteligencia del cosmos y entre nosotros. Con algunos de los instrumentos m√°s sensitivos de nuestro tiempo para medir los campos de energ√≠a que ni siquiera conoc√≠amos hace cincuenta a√Īos, la ciencia ha confirmado ahora la relaci√≥n que los antepasados nos recordaron hace m√°s de dos mil a√Īos. Tenemos acceso directo a las fuerzas de nuestro mundo y hemos cerrado el c√≠rculo. Este es el lenguaje que mueve monta√Īas. Es el mismo lenguaje que nos permite elegir la vida en lugar de los tumores cancerosos, y crear paz en situaciones donde puede que creamos que esta no existe. Cuando leemos sobre milagros de sanaci√≥n, ya no nos quedamos con el deseo de que estos mismos milagros puedan ocurrir hoy. Los milagrosos resultados ya est√°n aqu√≠, sencillamente se nos pide que los escojamos. La oraci√≥n ha demostrado que ciertas cosas son, independientemente de nuestra habilidad para poder probarlas en el momento. Por ejemplo, algunos de los m√°s sagrados recuerdos de nuestra herencia fueron repartidos por monasterios, iglesias, tumbas y templos por nuestros antepasados. Tambi√©n los mismos recuerdos viven en las costumbres y tradiciones de pueblos que antes consider√°bamos como primitivos. Somos capaces de tener hermosos sue√Īos, grandes posibilidades y fuentes insondables de amor. Quiz√° lo m√°s importante sea que ya existe una posibilidad donde hemos acabado con el sufrimiento de todas las criaturas y honrado el aspecto sagrado que hay en toda forma de vida. La posibilidad ya existe aqu√≠ y ahora. El momento en que permitimos tales posibilidades a gran escala se convierte en el primer momento de una nueva esperanza. Ese es el momento que siempre recordaremos. Es el momento en que anularemos el √ļltimo d√≠a de la profec√≠a.

En un informe de la tercera conferencia anual de la International Society for the Study of Subtle Energies and Energy Medicine [Sociedad Internacional para el Estudio de las Energ√≠as Sutiles y para la Medicina Energ√©tica], los cient√≠ficos han demostrado que la fuerza invisible de la emoci√≥n cambia realmente la mol√©cula f√≠sica del ADN. El estudio basado en rigurosas pruebas con personas capaces de controlar sus emociones, as√≠ como con un grupo de control sin ninguna formaci√≥n especial, indicaba que ¬ęlas personas entrenadas para generar sentimientos de amor profundo‚Ķ eran capaces de provocar un cambio intencional en la conformaci√≥n [forma] del ADN¬Ľ, seg√ļn Gregg Braden. Cualidades emocionales espec√≠ficas, producidas a voluntad, determinaron en qu√© grado y hasta qu√© extremo estaban enrolladas las dos cadenas de la mol√©cula de la vida. Este estudio es importante por una serie de razones. El modo en que nuestro bloque b√°sico de desarrollo de la vida est√° configurado desempe√Īa un papel importante en c√≥mo se repara el ADN y reproduce en nuestros cuerpos. La pregunta respecto a qu√© es lo que determina la forma de la mol√©cula del ADN sigue en pie. Estos informes, que confirman la larga sospecha de que la emoci√≥n afecta en gran manera a nuestra salud y calidad de vida, ahora nos demuestran, quiz√° por primera vez, que esta es el v√≠nculo que faltaba, una l√≠nea directa de comunicaci√≥n con el propio n√ļcleo de la vida. ¬ŅPodr√≠an los manuscritos del mar Muerto hacer referencia a una ¬ętierra santa, un lugar dentro de nosotros donde podemos construir nuestro sagrado templo¬Ľ, ser una descripci√≥n de las c√©lulas de nuestro cuerpo? A fin de cuentas, este es el lugar donde la ciencia ha presenciado ahora el matrimonio entre el esp√≠ritu y la materia. Si es as√≠, entonces cada c√©lula dentro del templo de nuestro cuerpo es, por definici√≥n, lo m√°s sagrado de lo m√°s sagrado. El momento en que nuestra tecnolog√≠a nos permite presenciar al esp√≠ritu dando forma al mundo de la materia, la emoci√≥n dando forma al ADN, abrimos la puerta a una nueva era en la que reconocemos la relaci√≥n entre nuestras creencias y nuestra experiencia.

Este conocimiento ha surgido de algo tan poco prometedor como unos textos de hace 2.300 a√Īos; ahora verificado con la ciencia del siglo XXI, puede ser considerado como una especie de ¬ęteor√≠a biol√≥gica unificada¬Ľ. Esta teor√≠a nos ofrece el mecanismo que hemos estado buscando durante mucho tiempo para describir nuestra relaci√≥n con toda forma de vida. Todav√≠a no tenemos nombre para esta visi√≥n renovada del mundo que trasciende la ciencia, la religi√≥n y las tradiciones m√≠sticas. Si evocamos las tradiciones ind√≠genas de eras pasadas, las visiones de esta √≠ndole recuerdan las palabras que dijo un lama en el T√≠bet. ¬ęTodos estamos conectados‚Ķ.Todos somos expresiones de una vida‚Ķ Todos somos lo mismo¬Ľ. Quiz√° la similitud de sus palabras con las de los textos esenios no sean una coincidencia. Los archivos indican que una secta particular de los esenios, la de los carmelitas del monte Carmelo, llevaron copias de sus escritos m√°s sagrados a regiones remotas del mundo para protegerlas de la corrupci√≥n a la que estaban sometidos dichos textos despu√©s de la muerte de Jes√ļs. Los amerindios ancianos describen recuerdos tribales de emisarios que llevaron estas tradiciones a Norteam√©rica hace casi dos mil a√Īos. Otros textos encontraron su lugar en apartados monasterios del Asia central durante el mismo per√≠odo. Uno de estos documentos, conocido por los historiadores como el Evangelio arameo de Mateo, el Evangelio de los hebreos y el Evangelio de los ebionitas. Todos estos nombres hacen referencia al mismo manuscrito. Hay pruebas de que este texto en particular lleg√≥ hasta los aislados monasterios del T√≠bet durante el siglo I, y se ha confirmado que es ¬ęconsiderablemente m√°s antiguo¬Ľ que la versi√≥n acabada del Nuevo Testamento. Recientemente ha sido desarrollado un modelo te√≥rico formal de deducci√≥n del dise√Īo para apoyar lo antes indicado sobre el dise√Īo inteligente del ADN.

En su libro ‚ÄúLa inferencia de dise√Īo‚ÄĚ, el matem√°tico y probabilista te√≥rico William Dembski se√Īala que los agentes racionales a menudo infieren o detectan la actividad a priori de otras mentes por el tipo de efectos que dejan tras ellos. Por ejemplo, los arque√≥logos suponen que agentes racionales produjeron las inscripciones en la piedra de Rosetta; los investigadores de fraude de seguros detectan ciertos ‚Äúpatrones de estafa‚ÄĚ que sugieren la manipulaci√≥n intencional de las circunstancias; los cript√≥grafos distinguen entre signos aleatorios y aquellos que llevan codificados los mensajes. El trabajo de Dembski muestra que reconocer la actividad de agentes inteligentes constituye un modo com√ļn, totalmente racional, de inferencia. Y lo que es m√°s importante, Dembski identifica los criterios que permiten a los observadores humanos reconocer actividad inteligente y distinguir los efectos de tal actividad respecto de los efectos de causas estrictamente materiales. Se√Īala que invariablemente atribuimos a causas inteligentesdise√Īo-, y no al azar o a leyes f√≠sico-qu√≠micas, sistemas, secuencias o sucesos que tienen las propiedades conjuntas de ‚Äúalta complejidad‚ÄĚ (o baja probabilidad) y ‚Äúespecificidad‚ÄĚ. Estos patrones de inferencia reflejan nuestro conocimiento de la manera en que el mundo funciona. Por ejemplo, dado que la experiencia ense√Īa que los sucesos o sistemas complejos y espec√≠ficos surgen invariablemente de causas inteligentes, podemos inferir dise√Īo inteligente de sucesos que muestran conjuntamente las propiedades de complejidad y especificidad. El trabajo de Dembski sugiere un proceso de evaluaci√≥n comparativa para decidir entre causas naturales e inteligentes basado en las caracter√≠sticas de probabilidad o ‚Äúfirmas‚ÄĚ que dejan tras ellas. De esta manera vemos que la teor√≠a de Dembski, cuando se aplica a la biolog√≠a molecular, implica que el dise√Īo inteligente jug√≥ un papel en el origen de la informaci√≥n biol√≥gica. El c√°lculo l√≥gico sigue un m√©todo que se usa en las ciencias forenses e hist√≥ricas. En las ciencias de la historia, el conocimiento de las inferencias actuales, potencias causales de varias entidades y procesos permite a los cient√≠ficos hacer inferencias acerca de las causas posibles en el pasado.

Cuando un estudio minucioso de varias causas posibles produce solo una sola causa adecuada para un efecto dado, los cient√≠ficos forenses o hist√≥ricos pueden hacer inferencias definitivas acerca del pasado. Efectivamente, ya que la experiencia afirma que la mente o el dise√Īo inteligente son condici√≥n y causa necesaria de la informaci√≥n, puede detectarse la acci√≥n pasada de una inteligencia a partir de un efecto rico en informaci√≥n, incluso si la causa misma no puede ser directamente observada. El ordenamiento espec√≠fico y complejo de las secuencia nucleot√≠dicas del ADN implica la acci√≥n pasada de una inteligencia, incluso si tal actividad mental no puede ser directamente observada. Muchos admiten que podemos inferir con justificaci√≥n la acci√≥n de una inteligencia operativa en el pasado, dentro del √°mbito de la historia humana, a partir de un artefacto o un suceso rico en informaci√≥n, pero solamente porque ya sabemos que existe la mente humana. Pero aducen que inferir la acci√≥n de un agente dise√Īador que antecede a los humanos no puede justificarse, incluso cuando observamos un efecto rico en informaci√≥n, dado que no sabemos si un agente o agentes inteligentes existieron con anterioridad a los humanos. Sin embargo los cient√≠ficos del SETI tampoco saben si existe o no una inteligencia extraterrestre. Pero suponen que la presencia de una gran cantidad de informaci√≥n espec√≠fica, como la secuencia de los 100 primeros n√ļmeros primos, establecer√≠a definitivamente su existencia. Efectivamente, SETI busca precisamente establecer la existencia de otras inteligencias en un dominio desconocido. De manera similar, los antrop√≥logos han revisado a menudo sus estimaciones sobre el comienzo de la historia humana o de la civilizaci√≥n porque han descubierto artefactos ricos en informaci√≥n procedentes de √©pocas que anteceden a sus estimaciones previas. Y, tal como hemos explicado en varios art√≠culos, la presencia extraterrestre en distintas √©pocas de la historia es bastante evidente.

La mayor√≠a de las inferencias de dise√Īo establecen la existencia o la actividad de un agente mental operativo (al que generalmente llamamos Dios) en un tiempo o lugar en el que la presencia de tal agente era previamente desconocido. Por tanto, inferir la actividad de una inteligencia dise√Īadora en un tiempo anterior al advenimiento de los humanos en la Tierra no tiene un estatus cualitativamente distinto de otras inferencias de dise√Īo que ya se aceptan como reales y producidas por causas naturales; la b√ļsqueda de inteligencia artificial extraterrestre de la NASA (SETI) presupone que cualquier informaci√≥n incluida en las se√Īales electromagn√©ticas proveniente del espacio exterior indicar√≠a una fuente inteligente. Sin embargo, de momento, los radio astr√≥nomos no han encontrado ninguna informaci√≥n en las se√Īales. Pero los bi√≥logos moleculares han identificado las secuencias ricas en informaci√≥n y los sistemas de las c√©lulas que sugieren, por la misma l√≥gica, una causa inteligente para esos efectos. Algunos opinan que cualquier argumento sobre el dise√Īo inteligente constituye un argumento desde la ignorancia o el fanatismo religioso. Los objetores acusan a los defensores del dise√Īo de utilizar nuestra ignorancia presente acerca de cualquier causa de informaci√≥n, natural y suficiente, como base √ļnica para inferir una causa inteligente de la informaci√≥n presente en la c√©lula. Dado que a√ļn no sabemos c√≥mo pudo surgir la informaci√≥n biol√≥gica, invocamos la noci√≥n misteriosa de dise√Īo inteligente. Seg√ļn este punto de vista, el dise√Īo inteligente funciona no como explicaci√≥n sino como un sustituto de la ignorancia.

Aunque la inferencia de dise√Īo a partir de la presencia de informaci√≥n en el ADN no significa tener una prueba de certeza deductiva del dise√Īo inteligente, no constituye un argumento surgido de la ignorancia. Los argumentos nacidos de la ignorancia se dan cuando la evidencia en contra de la proposici√≥n X es presentada como la √ļnica raz√≥n para aceptar una proposici√≥n Y alternativa. En todo caso, la supuesta ignorancia acerca de cualquier causa natural suficiente es solo parte de la base para inferir dise√Īo. Tambi√©n se sabeque los agentes inteligentes pueden y de hecho producen sistemas ricos en informaci√≥n: tenemos un conocimiento positivo basado en la experiencia de una causa alternativa que es suficiente, a saber, la inteligencia. Por esta raz√≥n, la inferencia de dise√Īo no constituye un argumento de ignorancia sino una inferencia para la mejor explicaci√≥n. Consideramos que el argumento del dise√Īo inteligente es la mejor explicaci√≥n del origen de la informaci√≥n biol√≥gica. Como hemos visto, ning√ļn escenario basado en el azar, en la necesidad, o en una combinaci√≥n de ambos, puede explicar el origen de la informaci√≥n biol√≥gica espec√≠fica en un contexto prebi√≥tico. Este resultado concuerda con la experiencia: Los procesos naturales no producen estructuras ricas en informaci√≥n a partir puramente de precursores f√≠sicos o qu√≠micos. Tampoco la materia, tanto si act√ļa al azar como bajo la fuerza de la necesidad f√≠sico-qu√≠mica, se ordena a s√≠ misma en secuencias complejas ricas en informaci√≥n.

Sin embargo, no es correcto decir que no sabemos c√≥mo surge la informaci√≥n. Sabemos por experiencia que los agentes conscientes inteligentes pueden crear secuencias y sistemas informativos. La creaci√≥n de nueva informaci√≥n est√° asociada habitualmente con la actividad consciente. Adem√°s, la experiencia ense√Īa que cuando grandes cantidades de informaci√≥n o complejidad especificada est√°n presentes en un artefacto o entidad cuya historia es conocida, invariablemente la inteligencia creativa, o el dise√Īo inteligente, ha jugado un papel causal en el origen de esa entidad. As√≠, cuando encontramos tal informaci√≥n en las biomacromol√©culas necesarias para la vida, podemos inferir, bas√°ndonos en el conocimiento de las relaciones de causa y efecto, que una causa inteligente oper√≥ en el pasado para producir la informaci√≥n o complejidad especificada necesaria para el origen de la vida. Esta inferencia de dise√Īo emplea el mismo m√©todo de argumentaci√≥n y razonamiento que los cient√≠ficos de la historia utilizan generalmente. En el ‚ÄúOrigen de las especies‚ÄĚ, Darwin desarrolla su argumento a favor de un ancestro com√ļn universal como inferencia para la mejor explicaci√≥n. Como explic√≥ en una carta a Asa Gray: ‚ÄúCompruebo esta hip√≥tesis [de ascendencia com√ļn] comparando con tantas proposiciones generales y muy bien establecidas como puedo encontrar ‚Äďen distribuciones geogr√°ficas, historia geol√≥gica, afinidades, etc. Y me parece que, suponiendo que tal hip√≥tesis fuera a explicar tales proposiciones generales, deber√≠amos, de acuerdo con la manera com√ļn de proceder de todas las ciencias, admitirla hasta que otra hip√≥tesis mejor sea encontrada‚ÄĚ.

Adem√°s, tal y como se ha explicado, el argumento de dise√Īo de la informaci√≥n del ADN se adecua a los c√°nones empleados en las ciencias de la historia. El principio de uniformidad establece que ‚Äúel presente es la clave del pasado‚ÄĚ. En particular, el principio especifica que nuestro conocimiento de las relaciones actuales de causa y efecto debe gobernar nuestras valoraciones de la plausibilidad de las inferencias que hacemos acerca del pasado causal remoto. Sin embargo, es precisamente ese conocimiento de las relaciones de causa y efecto el que informa la inferencia del dise√Īo inteligente. Ya que nosotros sabemos que los agentes inteligentes producen grandes cantidades de informaci√≥n, y ya que todos los procesos naturales conocidos no lo hacen, podemos inferir dise√Īo como la mejor explicaci√≥n del origen de la informaci√≥n en la c√©lula. La objeci√≥n de que la inferencia de dise√Īo constituye un argumento nacido de la ignorancia se reduce en esencia a replantear el problema de la inducci√≥n. Sin embargo podr√≠a hacerse la misma objeci√≥n contra cualquier ley o explicaci√≥n cient√≠fica o contra cualquier inferencia hist√≥rica que tenga en cuenta el presente conocimiento, no en el futuro, de las leyes naturales y los poderes causales. Como han se√Īalado Barrow y Tipler, criticar los argumentos de dise√Īo, como hizo Hume, simplemente porque asumen la uniformidad y el car√°cter normativo de las leyes naturales realiza un profundo corte en ‚Äúla base racional de cualquier forma de investigaci√≥n cient√≠fica‚ÄĚ.

Nuestro conocimiento acerca de lo que puede y de lo que no puede producir grandes cantidades de informaci√≥n espec√≠fica puede tener que ser revisado, pero lo mismo sucede con las leyes de la termodin√°mica. Las inferencias de dise√Īo pueden demostrarse m√°s adelante incorrectas, como sucede con otras inferencias que implican varias causas naturales. Tal posibilidad no detiene a los cient√≠ficos a la hora de hacer generalizaciones acerca de poderes causales de varias entidades o de utilizar esas generalizaciones para identificar causas probables o muy plausibles en casos concretos. Las inferencias basadas en la experiencia presente y pasada constituye conocimiento, aunque provisional, pero no ignorancia. Aquellos que objetan contra tales inferencias objetan contra la ciencia, tanto como objetan contra una hip√≥tesis de dise√Īo particular de base cient√≠fica. Es evidente que algunos rechazan la hip√≥tesis de dise√Īo alegando que no alcanza la categor√≠a de ‚Äúcient√≠fica‚ÄĚ. Tales cr√≠ticos afirman un principio fuera de toda evidencia conocido como naturalismo metodol√≥gico. El naturalismo metodol√≥gico afirma que, por definici√≥n, para que una hip√≥tesis, teor√≠a, o explicaci√≥n sea considerada ‚Äúcient√≠fica‚ÄĚ, tiene que invocar solo entidades naturalistas o materialistas. De acuerdo con tal definici√≥n, los cr√≠ticos dicen que el dise√Īo inteligente no es v√°lido. Sin embargo, incluso si se da por buena esta definici√≥n, no se sigue que ciertas hip√≥tesis no cient√≠ficas, seg√ļn las define el naturalismo metodol√≥gico, o metaf√≠sicas no puedan constituir una mejor explicaci√≥n, m√°s adecuada causalmente.Pero cualquiera que sea su clasificaci√≥n, la hip√≥tesis de dise√Īo constituye una explicaci√≥n mejor que sus rivales materialistas o naturalistas para el origen de la informaci√≥n biol√≥gica espec√≠fica. Seguramente, la mera clasificaci√≥n de un argumento como metaf√≠sico no lo refuta. Para ser un buscador de la verdad, la cuesti√≥n que el investigador del origen de la vida debe plantearse no es ‚Äú¬Ņqu√© modelo materialista es el m√°s adecuado?‚ÄĚ sino m√°s bien ‚Äú¬Ņqu√© provoc√≥ la aparici√≥n de la vida en la Tierra?‚ÄĚ.

Claramente, una posible respuesta a esta √ļltima cuesti√≥n sea esta: ‚Äúla vida fue dise√Īada por un agente inteligente que existi√≥ antes del advenimiento de los humanos‚ÄĚ. La apertura a la hip√≥tesis del dise√Īo parecer√≠a necesaria, por tanto, para cualquier biolog√≠a hist√≥rica que busque la verdad, Una biolog√≠a hist√≥rica comprometida a seguir la evidencia dondequiera que esta lleve, no excluir√° hip√≥tesis a priori por razones metaf√≠sicas. Este enfoque m√°s abierto y m√°s racional sugerir√≠a ahora la teor√≠a del dise√Īo inteligente como la mejor explicaci√≥n o m√°s adecuada causalmente para el origen de la informaci√≥n necesaria para construir el primer organismo vivo. Los metales alcalinos, litio, sodio, potasio, rubidio, cesio y francio, son metales blandos de color gris plateado que se pueden cortar con un cuchillo. Presentan densidades muy bajas y son buenos conductores de calor y la electricidad; reaccionan de inmediato con el agua, oxigeno y otras substancias qu√≠micas, y nunca se les encuentra como elementos libres (no combinados) en la naturaleza. Los compuestos t√≠picos de los metales alcalinos son solubles en agua y est√°n presentes en el agua de mar y en dep√≥sitos salinos. Como estos metales reaccionan r√°pidamente con el ox√≠geno, se venden en recipientes al vac√≠o, pero por lo general se almacenan bajo aceite mineral queroseno. En este grupo los m√°s comunes son el sodio y el potasio. Los compuestos de los metales alcalinos son isomorfos, lo mismo que los compuestos salinos del amonio. Este radical presenta grandes analog√≠as con los metales de este grupo. Estos metales, cuyos √°tomos poseen un solo electr√≥n en la capa externa, son monovalentes. Dada su estructura at√≥mica, ceden f√°cilmente el electr√≥n de valencia y pasan al estado i√≥nico. Esto explica el car√°cter electropositivo que poseen, as√≠ como otras propiedades. La l√≠nea del fondo era: ‚ÄúLos cromosomas vivos funcionan como computadoras solitonicas-hol√≥grafas usando la radiaci√≥n l√°ser end√≥gena del ADN. Esto significa que ellos lograron, por ejemplo, modular ciertos patrones de frecuencia hacia un rayo l√°ser y con √©l influenciaron la frecuencia del ADN, y de ese modo, la propia informaci√≥n gen√©tica. Puesto que la estructura b√°sica de pares de ADN-alcalinos y el idioma (como hemos explicado antes) tienen la misma estructura, no es necesario descifrar ning√ļn ADN. Uno puede simplemente usar palabras y frases del idioma humano. Esto, tambi√©n, fue comprobado experimentalmente.

Fuente https://oldcivilizations.wordpress.com

Cambios en el ADN

Dra. Berrenda Fox

¬ŅCu√°les son los cambios que est√°n sucediendo en el planeta hoy en d√≠a, y como se est√°n afectando nuestros cuerpos?

BF: Hay cambios mayores, mutaciones que, seg√ļn los genetistas no han ocurrido, desde el tiempo en que supuestamente salimos del agua. Hace algunos a√Īos en la Ciudad de M√©xico hubo una convenci√≥n de genetistas de todo el mundo, y el tema principal fueron los cambios en el ADN. Estamos realizando un cambio revolucionario.

PR: ¬ŅComo es nuestro cambio del ADN?

BR: Cada uno de nosotros tenemos una doble hélice de ADN. Lo que estamos encontrando es que se están formando otras hélices.
En la doble h√©lice hay dos cadenas o filamentos de ADN envueltas dentro de una espiral. Lo que entiendo es que se nos desarrolla(ra) n doce h√©lices. Durante este tiempo, esto parece haber comenzado hace de 5 a 10 a√Īos. Nosotros estamos mutando. Esta es la explicaci√≥n cient√≠fica. Es una mutaci√≥n de nuestra especie hacia algo cuyo resultado final es a√ļn desconocido.
Los cambios no se conocen p√ļblicamente, porque la comunidad cient√≠fica siente que esto asustar√≠a a la poblaci√≥n. Sin embargo las personas estamos cambiando a nivel celular. Justo en este momento estoy trabajando con tres ni√Īos que tienen tres h√©lices de ADN. La mayor√≠a de la gente conoce y sabe de esto.

Muchas religiones han hablado respecto a este cambio y saben que llegara en diferentes formas. Sabemos que es una mutación positiva aunque física, mental y emocionalmente puede ser malentendida y alarmante.

PR: Estos ni√Īos demuestran algunas caracter√≠sticas que los diferencia de los otros?

BF: Estos son ni√Īos que pueden mover objetos a trav√©s de la habitaci√≥n solo concentr√°ndose en ellos, o pueden llenar vasos con agua solo mir√°ndolos. Son seres telep√°ticos. T√ļ casi pensar√≠as, conociendo a estos ni√Īos, que son mitad angelicales o superhumanos, pero no es as√≠. Pienso que ellos son lo que nosotros llegaremos a ser en las pr√≥ximas d√©cadas.

PR: Piensa que esto nos pasara a todos nosotros?

BF: Parece que la mayoría de la gente que nació antes de 1940 no ha sido capaz de realizar este cambio, pero han iniciado algo dentro de la próxima generación que les da la capacidad de formar otra hélice dentro de nuestro curso de vida.
Nuestros sistemas inmunológicos y endocrinos presentan la mayor evidencia de estos cambios. Esta es una de las razones por las que trabajo en la investigación con pruebas y terapia inmunológicas.

Algunos adultos que he probado, en realidad tienen otra hélice de ADN en formación. Algunos incluso llegan a tener la tercera. Estas personas están pasando por una gran cantidad de cambios en sus cuerpos físicos y de conciencia, debido a que es todo en uno. En mi opinión, la Tierra y sus habitantes están elevando su vibración.

Muchos de los ni√Īos nacidos recientemente tienen cuerpos que son magn√©ticamente luminosos.
Aquellos de nosotros que somos más viejos y elegimos cambiar, debemos pasar a través de muchos cambios físicos.

PR: Que causa el cambio en los cuerpos nacidos con el normal par de hélices de ADN?

BF: La forma m√°s f√°cil de mutar nuestro ADN es a trav√©s de un virus. En consecuencia los virus no son necesariamente malos. Los virus viven √ļnicamente sobre el tejido vivo.

Los virus ADN como el Epstein Barr y el Herpes n¬ļ6 cambian la estructura celular.
El retrovirus VIH no es un virus ADN. En lugar de mutar el cuerpo, lo destruye.

La mayoría de las personas que pasan a través de este proceso y llegan al otro lado tienen una nueva profesión, una nueva forma de pensar, o al menos comienzan una nueva forma de vida. Aunque, sin embargo, ellos puedan sentirse realmente enfermos, cansados o a veces desesperados, esto es un regalo. A ellos les han dado la oportunidad de cambiar su estructura de ADN y su cuerpo a uno más luminosos, mas sano, que podrá verse en la próxima generación.

PR: Que otros cambios deberíamos esperar a ver?

Seremos capaces de aprender nuestras lecciones no por medio del sufrimiento sino a través de la alegría y el amor.

El viejo sistema debe derrumbarse y esto no pasa a menos que se arme una gran lucha: tienen todas las guerras; una gran cantidad de m√©todos m√©dicos de curaci√≥n no est√°n funcionando; el gobierno no est√° informado. Muchos viejos paradigmas no pueden existir m√°s, a√ļn est√°n luchando para mantenerse, pero no hay duda de que est√°n cambiando.

PR: Cuales son algunos de los efectos secundarios de estos cambios?

BF: Con un cambio celular usted a veces se va a sentir como si no estuviese aquí.. Se puede sentir exhausto, porque literalmente estamos cambiando las células y convirtiéndonos en nuevos seres. Como bebes recién nacidos, usted puede necesitar gran cantidad de descanso. Puede ocurrir mucha confusión mental y que no seamos capaces de concentrarnos en tareas de rutina, como si estuviésemos programados para algo más grande. Son comunes los dolores y malestares por todo nuestro cuerpo para los cuales no hay una causa específica.

Esto es difícil para la profesión médica porque no están acostumbrados a tratar con cuerpos energéticos. Las mujeres pasaran por cambios hormonales, ya que los chakras se relacionan con nuestro sistema endocrino.

Puede haber llanto sin saber porque, ya que el llanto libera hormonas.

Muchas mujeres est√°n atravesando por el periodo de menopausia m√°s temprano debido a que nos estamos acelerando. Los hombres pueden sentirse muy frustrados con el cansancio, ya que ellos est√°n acostumbrados a ser muy activos. Ellos pueden sentir que su lado femenino se est√° manifestando por el despertar del cortex, la parte frontal del cerebro, su lado intuitivo anteriormente desconectado.

La terapia emocional que ha estado aflorando en los √ļltimos 20-30 a√Īos ha evolucionado con nuevas t√©cnicas a causa de estos cambios. Estamos realmente haciendo una gran cantidad de trabajo emocional en un muy corto tiempo el cual hubiese tomado miles de a√Īos.

Fuente: http://www.retornomaya.com/index.php/autoconocimiento/141-cambios-en-el-adn

Telepatía y ADN: Interesantes hallazgos!

Científicos revelan:

El ADN posee funciones medi√ļmnicas: telepat√≠a, irradiaci√≥n y contacto interdimensional.

“Nuestro ADN es un biocomputador”, dicen cient√≠ficos rusos.

Las investigaciones científicas están explicando los fenómenos como la clarividencia, la intuición, actos espontáneos de curación y autocuración y otros.

Cuando los cient√≠ficos comenzaron a desentra√Īar el mundo de la gen√©tica, comprendieron la utilidad de s√≥lo el 10% de nuestro ADN.

El resto (90%) fue considerado “DNA LIXO”, ADN Chatarra o basura o sea: sin funci√≥n alguna para el cuerpo humano.

Sin embargo, este hecho fue motivo de cuestionamientos, pues algunos cient√≠ficos no creyeron que el cuerpo f√≠sico traer√≠a alg√ļn elemento que no tuviera alguna utilidad.

Y as√≠ fue como el biof√≠sico ruso y bi√≥logo molecular Pjotr ‚Äč‚ÄčGarjajev y sus colegas iniciaron investigaciones con equipos de punta, con la finalidad de investigar el 90% del ADN no comprendido.

Y los resultados presentados son fant√°sticos, alcanzando aspectos antes considerados “esot√©ricos” de nuestro ADN.

  1. El ADN tiene capacidad telep√°tica

A partir de las √ļltimas investigaciones, los cient√≠ficos concluyeron que nuestro ADN es receptor y transmisor de informaci√≥n m√°s all√° del tiempo-espacio.

Seg√ļn esas investigaciones, nuestro ADN genera patrones que act√ļan en el vac√≠o, produciendo los llamados “agujeros de gusano” magnetizados! Son “agujeros de gusanos” microsc√≥picos, semejantes a los “agujeros de gusanos” percibidos en el Universo.

Se sabe que “agujeros de gusanos” son como puentes o t√ļneles de conexiones entre √°reas totalmente diferentes en el universo, a trav√©s de las cuales la informaci√≥n se transmite fuera del espacio y del tiempo.

Esto significa que el ADN atrae la información y las pasa a las células y la conciencia, una función que los científicos están considerando como la Internet del cuerpo físico, pero mucho más avanzada que la Internet que entra en nuestras computadoras.

Este descubrimiento lleva a creer que el ADN posee algo que se puede llamar telepatía interespacial e interdimensional. En otras palabras, el ADN está abierto a las comunicaciones y se muestra susceptible a ellas.

Las investigaciones relacionadas con la recepci√≥n y transmisi√≥n de informaci√≥n a trav√©s del ADN est√°n explicando los fen√≥menos como la clarividencia, la intuici√≥n, actos espont√°neos de  y autocuraci√≥n y otros.

  1. Reprogramación del ADN a través de la mente y de las palabras

El grupo de Garjajev descubrió también que el ADN posee un lenguaje propio, conteniendo una especie de sintaxis gramatical, semejante a la gramática del lenguaje humano, llevándolos a concluir que el ADN es influenciable por palabras emitidas por la mente y la voz, confirmando la eficacia de las técnicas de afirmación, de hipnosis (o auto hipnosis) y de visualizaciones positivas.

Este fue un descubrimiento impresionante, pues dice que si adecuamos las frecuencias de nuestro lenguaje verbal y de las im√°genes generadas por nuestro pensamiento, el ADN se reprogramar√°, aceptando un nuevo orden y una nueva regla, a partir de la idea que se est√° transmitiendo.

El ADN, en este caso, recibe la informaci√≥n de las palabras y de las im√°genes del pensamiento y las transmite a todas las c√©lulas y mol√©culas del cuerpo, que pasan a ser comandadas seg√ļn el nuevo patr√≥n emitido por el ADN.

Los cient√≠ficos rusos est√°n siendo capaces de reprogramar el ADN en organismos vivos, usando las frecuencias de resonancia de ADN correctas y est√°n obteniendo resultados bastante positivos, especialmente en la regeneraci√≥n del ADN da√Īado!

Utilizan para ello la Luz láser codificada como el lenguaje humano para transmitir informaciones saludables al ADN y esa técnica ya está siendo aplicada en algunos hospitales universitarios europeos, con éxito en varios tipos de cáncer de piel.

  1. El ADN responde a las interferencias de la luz l√°ser

Continuando en esa l√≠nea de investigaci√≥n, el investigador ruso Dr. Vladimir Poponin, coloc√≥ el ADN en un tubo y envi√≥ haces de Luz l√°ser a trav√©s de √©l. Cuando el ADN fue removido del tubo, la luz l√°ser continu√≥ espiral en el ADN, formando como peque√Īos chacras y un nuevo campo magn√©tico alrededor del mismo, mayor y m√°s iluminado que el anterior.

El ADN se mostró actuar como un cristal cuando hace la refracción de la Luz, concluyendo que el ADN irradia la Luz que recibe.

Este descubrimiento llev√≥ a los cient√≠ficos a una mayor comprensi√≥n sobre los campos electromagn√©ticos alrededor de las personas, as√≠ como tambi√©n comprendieron que las irradiaciones emitidas por curadores y sensitivos ocurren seg√ļn ese mismo patr√≥n: recibir e irradiar, aumentando y rellenando con Luz el  electromagn√©tico alrededor .

Las investigaciones est√°n a√ļn en fases iniciales, y los cient√≠ficos creen que todav√≠a van a descubrir muchas otras cosas interesantes!

Por el momento, las conclusiones nos estimulan a continuar con las técnicas de afirmaciones positivas, cuidando de nuestros pensamientos y de las imágenes generadas por él, a fin de que las transmisiones sean correspondientes a la salud, el bienestar y la armonía, enviadas no sólo al ADN así como para correspondientes a la salud, el bienestar y la armonía, enviadas no sólo al ADN como también para todo el cuerpo!

Estoy seguro de que nuestro ADN agradece por su información positiva transmitida a él.

¬ŅQu√© tal mejorar sus transmisiones verbales y mentales?

¡Comuníquese positivamente con su cuerpo y reprograme su ADN.

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